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Elige bien a tu comensal... hoy con síndrome hemolítico leve y grave

Escrito por Nutrición a las seis el miércoles, 17 de febrero de 2016 | 6:00:00

¡Buenos días! Continuamos con las setas en “elige bien a tu comensal”. En el post de hoy os traemos dos síndromes que tienen un denominador común, la hemólisis, la única diferencia es si el síndrome hemolítico es leve o grave.
Ambos se consideran de intoxicación de latencia breve, no obstante los síntomas y las sustancias responsables cambian como veremos a continuación.
Síndrome hemolítico leve
Su periodo de incubación es corto, de aproximadamente de 3 a 5 horas tras la ingesta, llegando incluso a las 8 horas.
Hay un buen número de setas que contienen hemolisinas termolábiles que se destruyen durante la cocción. El consumo de estas especies crudas o poco cocinadas puede inducir una hemólisis con emisión de orinas oscuras durante uno o dos días, debido sobre todo a la destrucción de eritrocitos por estas sustancias, además es frecuente la aparición de síntomas gastrointestinales de carácter leve. 
Si se trata de consumo de Morchellas y Helvellas, se pueden producir además síntomas vertiginosos.
El tratamiento en este caso es básicamente de soporte, se basa en una hidratación adecuada.
Pero si aparecen síntomas más severos, como dolor lumbar, intensa y prolongada coluria con hipotensión y oligoanuria, así como datos de insuficiencia renal aguada nos encontraremos ante una hemólisis grave. 
Síndrome hemolítico grave (síndrome paxilínico, hemólisis inmune) 
En este caso, los síntomas se manifiestan a menudo muy rápidamente entre 1 a 4 horas después de la ingesta. 
La intoxicación se debe a la ingesta del Paxillus involutus crudo o insuficientemente cocinado. Esta especie se consume sobre todo en Europa central y ha causado, y aún sigue causando, numerosas intoxicaciones graves, algunas de ellas mortales. En la actualidad, el consumo de esta seta está absolutamente desaconsejado; incluso bien cocinado puede originar graves problemas sobre todo cuando se realizan ingestas sucesivas. Se sabe que su toxicidad se produce por un mecanismo inmunológico. Podemos consumir esta especie durante años sin alteraciones, y provocarse una intoxicación de manera repentina. La razón que en la naturaleza se encuentran unas cepas inertes y otras inmunógenas. Si se consumen cepas inmunógenas, aunque estén bien cocinadas, producen una pequeña cantidad de anticuerpos. Si se consume un número suficiente de veces, llega un momento, en el que la acumulación de estos anticuerpos en el organismo produce una reacción antígeno anticuerpo que da lugar a una hemólisis de carácter grave que, aunada a otros trastornos metabólicos, puede ser causa de la muerte del intoxicado. Con todo lo reseñado debemos considerar esta especie a todos los efectos como potencialmente mortal.
Los síntomas cursan inicialmente con síntomas gastrointestinales, debilidad e hipertensión, seguida de una hemólisis de carácter grave, con pigmentación intensa de la orina, dolor lumbar, cólico, hipotensión y posible aparición de insuficiencia renal grave.
El tratamiento es complejo. Se basa en un vaciado de estómago y en el adecuado aporte de líquidos para forzar la diuresis y así evitar el daño renal que pueden producir los productos resultantes de la destrucción de los glóbulos rojos. Se ha demostrado que es eficaz la plasmaferesis en casos graves para retirar del plasma los anticuerpos causantes del síndrome. Dado el mecanismo inmunitario es coherente el empleo de corticoesteroides en dosis altas aunque aún no hay suficiente experiencia para demostrar su eficiencia.
Ya sabéis, tener mucho cuidado con lo que coméis y recordar siempre que si no conocéis la seta que recolectéis lo mejor es no comerla. ¡Ser felices!
Realizado por Jorge Ibarra Morato
Fuentes
Conocimientos adquiridos durante la Diplomatura de Nutrición Humana y Dietética.
Setas tóxicas e intoxicaciones. Pedro Arrillaga Anabitarte y Xabier Laskibar Urkiola. Volumen 22 Munibe - Aranzari. 2006.

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