Ensalada capresse al estilo Nutrición a las 6

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 12 de julio de 2013 | 6:00:00

¡Buenos días queridos lectores!  Hace no más de un mes publicamos la receta del gazpacho pero no hablamos del tomate, ¿lo recordáis? Seguro que os preguntaríais la razón... pues bien, la razón es que preferíamos dejarlo para la receta de hoy, cuyo protagonista es también el tomate. Y ahora vamos a aprender sobre este alimento ;)

El tomate es el fruto de la tomatera, planta de la familia de las solanáceas. Como recordareis, y si no ya lo hago yo, a esta familia también pertenecen las patatas, pepinos, pimientos, berenjenas y muchos otros. Es originario del continente americano, concretamente de Perú, Ecuador y la zona norte de Chile. Se introdujo en Europa desde Méjico por los conquistadores españoles, aunque en un principio la aceptación alimentaria del tomate fue muy escasa porque se relacionaba con plantas venenosas, por lo que sólo se utilizaba con fines ornamentales. No fue hasta finales del siglo XVIII cuando aumentó su consumo con la aparición de la salsa de tomate, haciéndose por lo tanto, muy popular. Actualmente, gracias a su versatilidad y facilidad de combinación con otros alimentos y hierbas aromáticas, es uno de los alimentos más populares.
La tomatera está totalmente cubierta por pelillos que se encargan de captar todo el agua y nutrientes que pueda. Sus hojas son muy aromáticas y de bordes dentados. Es una planta que florece en abundancia y sus flores, producen unos frutos coloreados que van de tonos amarillentos o verdosos hasta el rojo, según la especie y el grado de maduración.
Existen casi 100 variedades de tomates que se clasifican según su tamaño, forma y uso. Según su uso, encontramos:
  • Para ensalada: variedad Dan-Ronc, el más representativo, muy lleno y carnoso; Monserrat, de buen tamaño y forma lobulada, apreciado por su sabor; y Cereza o cherry,  pequeñito, rojo y redondo.
  •  Para cocinar: variedad Daniela, de forma esférica y muy jugoso; y Pera, con mucha carne, muy sabrosos y aromáticos.
Según su forma, se clasifican en:
  • Carnosos, redondeados o semiesféricos con estrías.
  • Redondos, por lo general son rojos aunque también se encuentran amarillos, redondos, gruesos  y lisos de un sabor dulce.
  • Cereza o cherry, como he mencionado anteriormente son pequeños, rojos y redondos.
  • Pera, especialmente utilizados para elaborar conservas, salsas y purés.
La tomatera es una planta perenne cultivada como anual, cuya recolección del fruto suele ser en los meses de verano, por ello, aunque podemos encontrar tomate durante todo el año, los de mayor calidad, sobre todo para consumir en ensalada, son los recolectados en esta época del año.
Valoración, características y propiedades nutricionales
El tomate un alimento poco energético que está compuesto principalmente por agua, siendo su macronutriente mayoritario los hidratos de carbono, aunque no puede decirse que tenga gran cantidad de ellos. El ligero sabor dulce que tiene el tomate proviene de los azúcares, cuyo aporte es algo superior al de otras verduras, por ello el tomate se considera una fruta-hortaliza.
Es una fuente interesante de fibra, lo que convierte al tomate beneficioso para prevenir el estreñimiento, ayudar en el control de la glucemia y a combatir la hipercolesterolemia, y minerales como el potasio o el fósforo. Entre las vitaminas destacan la vitamina A, básicamente en forma de carotenos, la vitamina C y la E, además de algunas del grupo B, como la B1 y la niacina, esta última interviene en el buen funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado del sistema nervioso y la piel (junto con la vitamina A). El alto contenido en vitamina C y E y la presencia de los carotenos convierten al tomate en un alimento de alto poder antioxidante relacionado con un menor riesgo de padecer enfermedades crónicas como enfermedades degenerativas, cardiovasculares y de cáncer.
La vitamina C, además de su poder antioxidante, interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes, además de favorecer la absorción del hierro y aumentar la resistencia frente a infecciones.
También presenta un aporte importante de fitosteroles, que reducen los niveles de colesterol en la sangre al inhibir parcialmente la absorción del colesterol en el intestino.
Los tomates son especialmente ricos en licopenos, que es el pigmento natural que aporta al tomate su color rojo, es un carotenoide sin actividad provitamínica A. La cantidad de licopenos presente en los tomates va a depender de la variedad cultivada (mucho mayor en los de “tipo pera”), del grado de madurez (mayor en los maduros) y del modo de cultivo y forma de maduración (superior en los cultivados al aire libre y madurados en la planta). Por otra parte, la absorción del licopeno se ve mejorada si el tomate está triturado o cocinado y si se combina con aceite.
Otros carotenoides igualmente presentes e importantes del tomate, también con carácter antioxidante, son la luteína y la zeaxantina que se asocian con la prevención de padecer cataratas y degeneración macular relacionada con el envejecimiento ya que ambos están presentes en el área central de la retina, la mácula y el cristalino del ojo.
Durante muchos años se ha prohibido el tomate a las personas que padecen cálculos renales debido a su contenido en oxalatos; sin embargo, este contenido es moderado y parecido al de otros alimentos e incluso, inferior al de la lechuga o espinacas. Además, por su contenido en potasio y escaso contenido en sodio, el tomate se considera diurético y, por tanto, beneficioso para la eliminación del exceso de líquidos y toxinas, beneficiando precisamente a personas con cálculos renales, además de hipertensas, con hiperuricemia y gota, o retención de líquidos.
Por último, posee un compuesto que se denomina tomatina, la cual es un antibiótico con propiedades antibacterianas, antimicóticas y antiinflamatorias.
Y ahora, pasemos a la cocina, hoy preparamos… Ensalada capresse al estilo Nutrición a las 6
Ingredientes
  • 3 tomates
  • 150 gr. mozzarella
  • 30 gr. albahaca fresca
  • 60 gr. espinaca baby
  • Orégano
  • Aceite de oliva
Preparación
Esta es una receta muy sencilla y que da como resultado un plato muy rico, ideal para la época del año en la que estamos.

Primero lavamos los tomates, las espinacas y la albahaca. Trituramos la albahaca y cortamos en rodajas el tomate y la mozzarella.
En una fuente vamos haciendo hileras poniendo una rodaja de tomate, otra de mozzarella y una hoja de espinaca baby, siempre en ese orden hasta agotar los ingredientes.
Para finalizar, echamos la albahaca y el orégano por encima, añadimos el aceite y un poquito de sal si se desea, ya que la albahaca y el orégano solos aportan un sabor importante al plato, y listo, una deliciosa ensalada lista para comer.
Esperamos que disfrutéis del plato y nos contéis vuestras impresiones. Nos vemos en el siguiente post. :)
Realizado por Cristina Vallespín Escalada y Tamara Valencia Dueñas

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4 comentarios :

  1. Me encanta...
    Hice el trabajo de fin de curso del experto en nutrición y alimentos funcionales sobre el licopeno...es fascinante el tomate, la verdad..
    Muy bien chicas..que bien comemos gracias a vosotras..:-)

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    Respuestas
    1. ¡Hola Patricia!

      Pues si el tomate es muy interesante en cuanto a propiedades y el licopeno, una de las pocas buenas razones para consumir ketchup a pesar de su alto contenido en azúcares.

      Gracias por seguirnos :)

      Un saludo de nutrición a las 6.

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  2. Muy buena entrada chicas!

    Lo sano y refrescante que es el tomate, sobre todo en estos días de calor...

    Besos,

    Manuel

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    Respuestas

    1. ¡Hola Manuel!

      Pues si, de los mejores alimentos para las comidas en verano.

      Un saludo del equipo de Nutrición a las 6 ;)

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