Migas Alcarreñas

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 24 de mayo de 2013 | 6:00:00


¡Buenos días! Acabamos la semana con nuestra receta, hoy es un plato bastante fuerte pero si se consume ocasionalmente y complementado con una ensalada antes podremos incorporarlo, como opción, en nuestro abanico de recetas para una alimentación saludable.
Pero antes de descubrir en qué consiste la receta de hoy, hablaremos de uno de sus ingredientes, el pimentón.
Las especies de Capsicum son, casi sin excepción, plurianuales. El género está muy distribuido a nivel mundial y se encuentra en gran diversidad de formas, tamaños, colores y niveles de picor. En general, los chiles picantes se pueden clasificar en dos grupos:
  • Frutas largas y carnosas que pertenecen a la variedad de Capsicum annuum.
  • Frutas pequeñas que pertenecen a la variedad de Capsicum minimum.
Los tipos menos picantes, que son los que se utilizan en la industria y a nivel casero, de manera general pertenecen al grupo Capsicum annuum. En concreto, el pimentón es el polvo del pimiento rojo (Capsicum annuum), una vez que éste se ha desecado y molido. En el mercado podemos encontrar tres tipos de pimentón según su origen, y los podemos clasificar en tres grupos: 
  • Dulce.
  • Agridulce.
  • Picante.
La variedad más empleada en la cocina diaria es el pimentón dulce, el mismo que usaremos en nuestro plato de hoy, que aporta a los platos un aroma frágil y su presencia pasa más desapercibida que la de otras especias y condimentos.
El pimentón picante se utiliza sobre todo en los productos de chacinería como el chorizo, la chistorra, la sobrasada, y como adobo de carnes y pescados. La importancia de esta especia como conservante de las chacinas fue tan grande en el pasado que se le llegó a llamar el “oro rojo”.
En España, la historia de este condimento data de 1493 cuando Cristóbal Colón lo trajo del Nuevo Mundo y lo entregó a los Reyes Católicos como ofrenda. Los botánicos que acompañaban a las expediciones descubrieron también que los chiles tenían gran facilidad para hibridar, lo cual ha multiplicado y desarrollado en todo el mundo nuevas formas y “picores”, al exportarse a otros continentes y aclimatarse en ellos las semillas de los chiles mexicanos. Su cultivo se extendió rápidamente por España y por el  resto de Europa, Asia y África.
Los dos pimentones más conocidos en España, y con fama, son los de la Vera en Cáceres y los de Murcia.
En cuanto al valor nutricional, el pimentón es rico en provitamina A, tiamina, riboflavina y niacina.
Como ya hemos mencionado más veces, la provitamina A o beta-caroteno que contiene y da color al pimentón, en nuestro organismo se transforma en vitamina A, según éste lo necesite. Además, posee vitamina Bo tiamina, B2 o riboflavina y Bo niacina.
Sin olvidarnos de los minerales, principalmente potasio, fósforo, hierro, calcio, magnesio y zinc.
No podemos dejar de especificar que 1 gramo de pimentón aporta casi el 7% de las ingestas diarias recomendadas para la vitamina A. También contiene licopeno, un gran antioxidante que retrasa el proceso de envejecimiento, y capsicina, una sustancia que favorece la circulación, estimula el apetito y facilita la digestión. Además, especialmente las variedades picantes aportan sustancias analgésicas, desinfectantes, antivíricas, depurativas, laxantes y expectorantes, por lo que su consumo moderado no sólo añade sabor a los platos, sino también virtudes terapéuticas. 
Después de conocer todas las propiedades del pimentón de manos de mi compañera, un alimento y a la vez “medicamento” si optamos por variedades picantes, nos ponemos el delantal y preparamos el pimentón dulce para usarlo en nuestro plato de hoy, una receta muy tradicional y sobre todo muy rica, en la que recuperamos sabores de los pueblos y del campo. Hoy cocinamos unas… Migas Alcarreñas
Ingredientes para 3 personas
  • 2 barras de pan del día anterior
  • 6 dientes de ajos
  • 250 gr. de panceta
  • 2 chorizos
  • Aceite de oliva
  • Pimentón
  • Sal
Preparación
Partimos el pan en trozos formando dados, se humedecen ligeramente con agua y los reservamos. 
A continuación freímos la panceta, una vez dorada la retiramos y, en la misma sartén, freímos el chorizo, lo retiramos y juntamos con la panceta en un plato, reservamos.
Después sofreímos los ajos en una sartén aparte con aceite limpio. Una vez dorados, los retiramos y juntamos con la panceta y el chorizo; en la misma sartén donde freímos los ajos, echamos una cucharadita de pimentón, se refríe un poco y añadimos el pan. Vamos removiendo y dorando el pan hasta que se suelte, es decir, hasta que el agua se evapore. Una vez evaporada el agua del pan, y las migas estén sueltas, añadimos el chorizo, la panceta y los ajos, removemos y listo para comer.
Recordad, como hemos dicho al principio, que es un plato muy calórico aunque... ¡de vez en cuando no hace daño!
Esperamos que os guste y os animamos a que probéis nuestra receta. Seguro que vosotros la hacéis o habéis hecho alguna vez, animaros a comentar cuáles son vuestros ingredientes. ;)
Un saludo muy grande.
Realizado por Tamara Valencia Dueñas y Jorge Ibarra Morato

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2 comentarios :

  1. Me encantan las migas, están buenísimas, pero a mi no me salen, se me queda como una pasta, por eso cuando las veo en un restaurante me las pido.
    Un saludo.
    Elena.

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    Respuestas
    1. Hola Elena,

      Para que no quede como una pasta hay que moverlas mucho y evaporar toda el agua bien. También puedes probar a no empapar tanto el pan al inicio. Suerte para la próxima vez y cuéntanos si consigues que te salgan bien.

      Un saludo :D

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