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La alergia al huevo, ¿qué es y cómo tratarla?

Escrito por Nutrición a las seis el miércoles, 29 de mayo de 2013 | 6:00:00



Buenos días. Continuamos en nuestra semana dedicada a las alergias e intolerancias alimentarias. De entre todas las que hay, que no son pocas, he elegido la alergia al huevo. Pero antes de entrar en materia y viendo que todavía no lo hemos dicho, primero debemos definir y diferenciar qué es una alergia y qué es una intolerancia.
La alergia es una reacción de sensibilidad a los alimentos en las cuales intervienen mecanismos inmunológicos. Es decir, es la respuesta anormal del sistema inmunitario a determinados componentes de los alimentos que se denominan alérgenos y suelen ser proteínas.
La intolerancia es una forma de sensibilidad a un alimento que no comporta la activación de mecanismos inmunológicos. Es una reacción adversa a un alimento o a alguno de sus componentes. 
El huevo es una fuente proteica importante, es uno de los alimentos que más frecuentemente produce reacciones de alergia IgE mediada (que significa que los síntomas aparecen entre pocos minutos y una hora tras la ingesta del alimento) en los primeros años de vida cuando se empieza la introducción de nuevos alimentos en la dieta del bebé. La alergia a los huevos se presenta principalmente en niños pequeños y como la alergia a las proteínas de la leche (no la confundamos con la intolerancia a la lactosa) desaparece con el tiempo. Aunque a veces hay niños que sufren una forma más severa de alergia, la cual no desaparece.
Tanto la clara como la yema pueden ser alergénicas, aunque la clara, por su mayor contenido proteico, es la fuente más importante de sensibilización y de manifestaciones clínicas.
Los huevos de otras aves como los patos, son muy similares a los de la gallina y pueden producir reacciones en individuos alérgicos al huevo.
Prevalencia
Se trata de la causa más frecuente de alergia alimentaria en los niños de más de 12 meses, siendo la prevalencia estimada del 0,5-2,7% de la población general. Son muy pocos los casos que se inician después de los dos años de edad, aun así, en adultos hay una prevalencia del 1%.
Se han descrito casos en los que algunos pacientes toleran la ingestión del huevo pero un contacto puede provocar urticaria. Por otro lado, también hay pacientes que toleran la yema cocida pero no así la clara.
Alérgenos

Como he mencionado ya, la clara es la que presenta mayor reacción. Los principales alérgenos de la clara son las proteínas ovoalbúmina, ovomucoide, ovotransferrina, ovomucina y lisozima, además se han aislado hasta 24 fracciones diferentes pero todavía se desconoce su capacidad antigénica.
El ovomucoide es la proteína más importante en cuanto a alergenicidad posiblemente debido a su mayor resistencia al calor y a las enzimas digestivas. La ovotransferrina y la lisozima al contrario, son menos estables y por tanto resultan menos alergénicas.
En la yema encontramos la livetina o vitelina o albúmina sérica.
Clínica y diagnóstico  
Como cualquier alergia alimentaria, la clínica varía de síntomas leves como un picor de garganta o boca hasta síntomas graves como reacciones de anafilaxia.
Los síntomas más frecuentes, sin embargo, son reacciones cutáneas como enrojecimiento, picor, urticaria local o generalizada, o hinchazón de los labios o párpados. También son frecuentes síntomas gastrointestinales como vómitos, dolor abdominal o diarrea.
Aunque menos frecuentes, no son raros síntomas respiratorios como estornudos, conjuntivitis, tos, dificultad para respirar o tragar, etc.
Los síntomas más graves llevan a la reacción de anafilaxia en los que se incluyen todos los anteriores más hipotensión, colapso vascular y arritmias.
Se debe sospechar alergia al huevo cuando algunos de estos síntomas, o todos, aparezcan tras la ingesta de este alimento. En caso de sospecha lo mejor es consultar con el especialista para que se realicen pruebas y se pueda hacer un diagnóstico. El especialista realizará un estudio alérgico completo, que incluye la historia clínica en la que se reflejarán, entre otras cosas, los síntomas, se realizarán pruebas cutáneas en las que se pondrá al paciente en contacto con el alimento en cuestión y otros alimentos sospechosos que hayan podido coincidir, pruebas serológicas y pruebas de exposición o provocación que es la ingesta del alimento en cantidades crecientes para observar qué cantidad provoca reacción.
Esta prueba, si no se conocen exposiciones previas del paciente al huevo o es un caso sospechoso de gravedad, se inicia testando la yema. Si ésta se tolera, se sigue con la administración de la clara o del huevo completo. Siempre se comienza con una pequeña porción, que se va aumentando progresivamente con intervalos de aproximadamente 30 minutos. Tras tomar la dosis completa, se mantiene al paciente en observación durante una hora al menos.  Si por el contrario durante la prueba hay algún síntoma, la prueba se interrumpe inmediatamente y se aplica el tratamiento necesario.
Tratamiento
El único tratamiento posible es la dieta de exclusión del huevo y de alimentos que lo contengan.
Es fácil no ingerir el huevo, sin embargo, hay que estar muy atentos cuales son aquellos alimentos que lo contienen sin nosotros saberlo, de ahí que instruir a los familiares y pacientes en la lectura de etiquetas sea muy importante. El huevo, o sus proteínas, son ampliamente usados en productos de pastelería o bollería, en fiambres, patés, embutidos, etc. Puede estar oculto en otros alimentos al utilizarse como emulsionante, abrillantado, clarificador. A continuación, dejo una tabla que resume algunos alimentos y con qué nombres puede estar etiquetado en los alimentos.
Además de alimentos, podemos encontrar el huevo en cosméticos como geles, cremas, jabones y champús, y en algunos medicamentos, preparados vitamínicos o gotas nasales e incluso en algunos anestésicos.
No hay que preocuparse por llevar una dieta exenta de huevo ya que si se sigue una dieta variada no debería aparecer ningún déficit de vitaminas o minerales. Los nutrientes que aporta el huevo se compensan con la ingesta de carnes, pescados, frutas, verduras, etc.
En algunos casos, los pacientes son capaces de tolerar un huevo duro (ya que las proteínas por efecto del calor se desnaturalizan) pero otras formas culinarias como una tortilla o un huevo frito les causan reacción. Siempre hay que saber la tolerancia de cada uno.
Con esto me despido hasta el próximo día. Un saludo :)
Realizado por Cristina Vallespín Escalada

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7 comentarios :

  1. Cada vez hay mas gente que padece alergia, comida, animales, polvo, son las mas normales pero también a otras cosas mas raras.
    Muy bien explicado como siempre.
    Un saludo.
    Elena.

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    1. Hola Elena,

      Efectivamente las alergias son cada vez más comunes y todo se debe a la excesiva higiene que tenemos últimamente y el hecho de llevar a los niños entre algodoncitos y en una burbuja tampoco ayuda. Los niños tienen que inmunizarse para evitar esta problemática.

      Un saludito :D

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    2. El hecho de culpabilizar a las personas que cuidan a los niños es una práctica muy habitual, que además demuestra un gran desconocimiento del tema que hablamos.
      Mi hija desde los 3 meses tiene alergia al huevo, y dudo bastante que eso se deba que le hayamos tenido en una burbuja, que además no ha sido así, pero aunque así fuera, esa no es la causa de las alergias alimentarias.

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  2. no digamos gilipolleces...para poder hablar de algo hay q conocerlo.......

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  3. cuidar a un niño alérgico no es nada fácil...y no es cuestión de algodoncitos...

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    1. Buenas tardes,

      Creemos que en ningún momento hemos dicho que cuidar a un niño alérgico sea fácil, cualquier alergia alimentaria e intolerancia es un tema complicado de llevar. Aunque actualmente cada vez la sociedad está más concienciada con este tema sigue siendo esencial saber cómo llevar la alimentación. La educación sobre los padres y, posteriormente, en el adolescente hasta que se llega a la edad adulta es vital para evitar aquellos alimentos que pueden contener el alérgeno presente, y también para ser capaz de llevar una buena alimentación sustituyendo aquellos alimentos que no se pueden comer.

      Un saludo.

      El equipo de Nutrición a las 6.

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  4. ¡Hola buenos días!
    ¡Excelente artículo!
    Tengo 57 años y he notado alergia al huevo frito desde hace un par de años, como bien dice al huevo duro no, a la tortilla francesa tampoco y a la de papas a veces, pero sí a algunos dulces y cuando pruebo la masa de hacer bizcochos también, Y lo que noto es como si se me inflamaran los labios y escozor en el paladar, pero no dura mucho, al ratito se me pasa.
    Pero me tiene algo preocupada, más que nada por si se recrudece. La médico de cabecera solo me receta una pomada, que yo no me pongo ;) y que restrinja el consumo, cosa que sí hago, pero es que mi comida favorita es la tortilla de papas con cebolla, en un bocadillo y un café con leche, jejejeje. Bueno sin bromas, para mi es algo serio, aunque los síntomas no sean dramáticos.
    Un cordial saludo

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