Crema Budwig

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 1 de febrero de 2013 | 6:00:00

Muy buenos días tengáis todos. Hoy os traemos un desayuno rico, del cual no se puede abusar mucho pero es bastante completo. Sin embargo, antes de empezar con el lío ya sabréis lo que toca... aprender un poco de alguno de sus alimentos. En el caso de hoy, vamos a hablar del aceite de lino.
El aceite de lino o linaza se obtiene de las semillas de lino mediante un proceso de extracción por presión en frío. ¿Esto qué significa? Este tipo de extracción es un proceso totalmente mecánico y se realiza a baja temperatura de modo que se preservan los ácidos grasos esenciales, vitaminas y antioxidantes, además de no necesitar ningún tipo de aditivo.
Este aceite es rico en ácidos grasos esenciales que, como ya hemos comentado anteriormente, el cuerpo las necesita pero no es capaz de fabricarlos por sí mismo. En especial, es bastante rico en ácidos Omega-3, en concreto el ácido alfa-linolénico (ALA).
El aceite de lino, al contrario que las semillas, se deteriora con muchísima facilidad debido a la luz, la temperatura y al aire. Por eso se debe conservar en la nevera aunque no vayamos a abrirlo en el mismo momento, y a la hora de comprarlo (siempre en un sitio especializado que nos otorgue confianza) deberemos fijarnos en que el envase sea opaco. El deterioro consigo que el aceite se enrancie; debido al enranciamiento se produce una pérdida de sus cualidades nutricionales (se pierden los ácidos grasos esenciales y se transforman en perjudiciales) y se produce un cambio tanto en el sabor como en el olor. Por esta misma razón, quiero destacar que este aceite no debe nunca calentarse, es decir, utilizarlo para cocinar; siempre se debe usar en ensalada o combinarse con pan y tomate, por ejemplo.
Se debe distinguir también entre el aceite de linaza industrial y el que se utiliza de una manera medicinal. El primero es tóxico de manera que no se debe ingerir, mientras que el segundo, es el que nos va a proporcionar todos los beneficios, los cuales os detallo a continuación:
  • La ingestión de alimentos ricos en Omega-3 resulta muy beneficioso para la circulación ya que disminuye los triglicéridos totales y el colesterol LDL. Además, previene la formación de coágulos sanguíneos al impedir la agregación plaquetaria y al fluidificar la sangre por lo que disminuye levemente la presión arterial y protege contra ataques cardíacos, apoplejías, accidentes cerebrovasculares, etc.
  • Los Omega-3 tienen propiedades antiinflamatorias. Por lo que son útiles en enfermedades como la artritis, la psoriasis, el lupus, e incluso para la enfermedad de Crohn (enfermedad inflamatoria intestinal) o la colitis ulcerosa, y para magulladuras, heridas, contusiones, esguinces, etc.
  • Protege contra la aparición de cánceres, especialmente el de colon, mama y próstata.
  • Mantiene el equilibrio mental, ayuda en enfermedades como la esquizofrenia y puede mejorar síntomas de la depresión. De igual manera, favorece la capacidad mental de las personas mayores.
  • Optimiza el funcionamiento del hígado.
  • Aumenta la absorción de calcio.
  • Ayuda en ciertos casos de asma y a aliviar algunas alergias.
  • En algunas mujeres, alivia el síndrome premenstrual.
  • Promueve el crecimiento sano de uñas y cabello.
  • Controlar el estreñimiento, las hemorroides, la diverticulosis o los cálculos.
  • En uso externo, sirve para problemas de piel y cicatrización de quemaduras. Utilizarlo con precaución, puesto que puede producir reacciones en la piel.
Pero como todo, también tiene sus contraindicaciones:
  • No deben consumir este tipo de aceite las personas que padecen problemas del tiroides, así como pacientes con obstrucciones en el esófago, intestino o píloro.
  • Puede alterar la absorción y efecto de algunos medicamentos, entre ellos la insulina, por lo que todo aquel que tome algún medicamento debería consultar con médicos o especialistas.
  • Por último, hay que tener bien presente que sigue siendo una grasa, por lo que se debe consumir con precaución para no pasarnos en nuestras calorías diarias.
Ahora hablaremos de la receta. Es una receta ideada por la Dr. Catherine Kousmine, que se dedicó a estudiar un método en el que mediante la alimentación pretendía curar o paliar los síntomas causados por la esclerosis múltiple así como mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen. En el hilo de la investigación se centró en el estudio de los ácidos grasos del tipo omega 3 y 6.
En esta receta se combinan las propiedades del aceite de lino y sus omega 3, junto con la de las semillas de sésamo, la fruta, los cereales y el yogur. Esto hace de ella un desayuno muy completo, que puede tomarse de una a tres veces por semana.
Y, ¿cómo se llama esta receta? Es la Crema Budwig
Ingredientes
  • 1 yogur natural
  • 1 cucharada de semillas de sésamo tostadas
  • Zumo de ½ naranja o limón
  • 1 cucharada de aceite de lino de primera prensada en frío
  • 1 cucharada de miel
  • 1-2 cucharadas de copos de avena
  • ½ manzana
  • ½ kiwi
Preparación
En el vaso de la batidora introducimos el zumo de naranja, el aceite de lino, la miel y el yogur, trituramos bien y lo ponemos en un bol al que le añadimos los copos de avena.
Troceamos el kiwi y la manzana y la añadimos al bol. Finalmente espolvoreamos por encima las semillas de sésamo.
Es una receta que nos va a ayudar a afrontar la mañana con energía. Se le pueden añadir unas pasas también, y queda muy rico. Además de otras frutas que nos gusten, como plátano, pera… o frutos secos.
Con esto nos despedimos, nos vemos en el siguiente post. :)
Realizado por Cristina Vallespín Escalada y Tamara Valencia Dueñas

COMPARTIR

0 comentarios :

Publicar un comentario