Pollo con anacardos y mango

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 8 de febrero de 2013 | 6:00:00


Hoy vamos a realizar una receta en la que los frutos secos tienen un papel importante. Del grupo de los frutos secos, que es bastante amplio, se suele hacer referencia a las nueces como uno de los más importantes, es este fruto seco junto con las almendras los representantes de este tipo de alimento.
Pero no, hoy no hablaremos de nueces, hoy dedicaremos un espacio a hablar de los anacardos. Podemos encontrar dos tipos de anacardos según el clima en el que crecen:
  • Anacardo común: procedente de un clima tropical que implica abundantes lluvias y altas temperaturas. De forma curvada, asemeja a una judía, y de color blanco en crudo.
  • Anacardo rojo: requiere de temperaturas más suaves, posee un color rojizo característico y una forma menos curvada que el anacardo común.
Es un alimento muy nutritivo que no posee apenas agua, y sí un alto contenido calórico debido a su alta concentración grasa. Estas grasas son de buena calidad, con un buen equilibrio entre grasas saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas.
Su contenido proteico es alto pero, como la mayoría de alimentos de origen vegetal, carecen de dos aminoácidos esenciales lisina y metionina, por lo que para obtener un adecuado aporte proteico deben combinarse con cereales y legumbres.
Con respecto a su contenido en carbohidratos, suponen el 30% de la composición total de este alimento, siendo mayoritariamente carbohidratos complejos, por lo tanto, ayudan a controlar la glucemia en personas diabéticas ya que al ser carbohidratos de absorción lenta no crean esos picos insulínicos tan bruscos que ocasionan los carbohidratos de absorción rápida.
El contenido en fibra por el contrario es menor que en el resto de frutos secos.
Son ricos en minerales destacando su alto contenido en Potasio, Fósforo y Magnesio. El potasio ayuda en la regulación del sistema cardiovascular además de ser clave para la función celular ya que, junto con el sodio, van a mantener el buen funcionamiento de la misma.
El fósforo, muy importante para el cerebro, mejora la capacidad de atención y la memoria.
El magnesio, un gran aliado para ayudarnos a relajarnos, mejora los estados de nerviosismo y estrés y, como consecuencia, mejora los problemas de insomnio y ansiedad.
Con respecto a las vitaminas, destaca su alto contenido en aquellas pertenecientes al grupo B, fundamentales también, junto con el magnesio, para asegurar una buena función cerebral y evitar depresiones y estados de estrés.
Se puede recalcar el contenido en vitamina B3 o Niacina que, junto con la vitamina B5 (ácido Pantoténico), ayudan en la función celular participando en la generación de energía.
Otra vitamina destacable es la vitamina B9 o ácido fólico, aporta el 35% de la cantidad diaria recomendada, y es fundamental en la alimentación de mujeres embarazadas, es la vitamina encargada de ayudar a las proteínas a realizar sus funciones estructurales. El embarazo es un período crucial de formación, en el cual se van creando los distintos tejidos y sistemas del organismo del bebé, por lo tanto en ese momento es una vitamina crucial.
Como de costumbre, ahora pasamos con la receta Pollo con anacardos y mango. Es una receta bastante sencillita y contiene unas 600 kcal, pero como va a ser plato único, puesto que tiene todos los nutrientes juntos, lo único que luego debemos tomar es una fruta o un yogur para completar la comida.
Ingredientes para 4 personas
  • 600 gr. de pechuga de pollo
  • 1 vaso de arroz
  • 2 vasos de agua
  • 100 gr. de anacardos
  • 1 cebolla
  • 1 mango
  • 1 pimiento rojo y otro verde
  • Salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite
  • Cilantro
Preparación
Ponemos un cazo al fuego con el vaso de arroz, el cilantro picado y los dos vasos de agua. Sazonamos y dejamos cocer durante 20 minutos hasta que el arroz quede seco. Cuando se haya hecho lo retiramos del fuego y reservamos.
Mientras el arroz se nos va haciendo, nos dedicamos a pelar y cortar la cebolla en aros finos (yo además los corte también por la mitad, porque si no quedaban muy grandes). Cortamos también los pimientos en juliana y el mango en bastones. Por último, cortamos la pechuga de pollo.
Cuando lo tenemos todo listo, ponemos un wok (o una sartén honda) al fuego y echamos la cucharada de aceite. Cuando veamos que está caliente salteamos el pollo primero, y luego añadimos la cebolla y los pimientos. Si el mango está muy maduro, esperamos hasta el final para echarlo de tal manera, que sólo se le dé un golpe de calor porque si no se os deshará. Agregamos también los anacardos y un chorrito de salsa de soja, y terminamos de saltearlo todo un poco más.
Para emplatar, primero colocamos el arroz como si fuera una cama y luego el contenido del wok por encima. No lo hagáis al revés, como hice yo sin darme cuenta porque el arroz se os quedará más pegajoso en lugar de suelto (como veis en la foto).
Con esto nos despedimos hasta la siguiente receta.
Realizado por Tamara Valencia Dueñas y Cristina Vallespín Escalada

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4 comentarios :

  1. Pero que rico!!! Gracias por las recetas que nos proponéis los viernes.
    Por cierto enhorabuena. Que guapos estabais.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias por todo María!!

      Un saludo el Equipo de Nutrición a las 6.

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  2. Hola chicos, he probado la receta y esta buenisima como todas las que poneis
    Tambien daros la enhorabuena
    EEB

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    1. ¡Hola Elena! Estupendo que hayas probado la receta y, más aún, que te haya gustado. Muchas gracias por comentarnos que te ha parecido :).

      Un saludo el Equipo de Nutrición a las 6.

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