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El tiroides, más que una glándula

Escrito por Nutrición a las seis el lunes, 6 de mayo de 2013 | 6:00:00


¡Buenos días! Hoy quería hablar sobre una glándula pequeña pero que sin ella el correcto funcionamiento del organismo sería muy difícil. ¿A qué glándula me refiero? Pues por supuesto no es otra que la glándula tiroides.
Esta glándula la encontramos debajo de la laringe, a ambos lados y por delante de la tráquea. Se encarga en gran parte del metabolismo basal regulando las funciones a nivel digestivo, muscular, cardiocirculatorio, sexual… en definitiva, salvo cerebro, retina, bazo y pulmones regula todas las funciones del organismo; incluso, durante el embarazo, tiene un papel fundamental en el proceso de crecimiento y maduración del feto.
Para llevar a cabo todas estas funciones el tiroides produce tres tipos de hormonas:
  • Tiroxina o tetrayodotironina (T4), actúa sobre el metabolismo de distintos nutrientes.
  • Triyodotironina (T3), posee las mismas funciones que la T4 aunque es más potente que ésta y tiene una persistencia en el organismo menor que la T4; además, es esta hormona junto con la anterior, las comúnmente llamadas hormonas tiroideas a pesar de que realmente son tres las hormonas tiroideas.
  • Calcitonina, esta hormona actúa junto con la parathormona para regular correctamente el metabolismo del calcio.
Si la tiroides falla en sus funciones, ya sea por exceso o por defecto, puede producir innumerables problemas en el organismo empezando por el desarrollo fetal y/o neonatal, en el que se puede producir cretinismo generalmente acompañado de enanismo, o por el contrario si existe hipertiroidismo se produce un crecimiento óseo excesivo dando como resultado niños más altos pero que cuando se adquiere la estatura definitiva en el adulto esta altura puede ser menor a la media.
El metabolismo de nutrientes también se ve alterado. Si existe hipertiroidismo o un aumento de la función tiroidea, podemos encontrar un consumo excesivo de nutrientes debido a que los requerimientos se ven aumentados, en cuanto a los hidratos de carbono se ve estimulada tanto la síntesis de glucosa como su degradación lo que conlleva a un exceso de producción de insulina, a nivel digestivo la absorción de nutrientes se ve incrementada, destacando la absorción de glucosa lo que justificaría tantos altibajos en la regulación de glucosa en sangre. Existe también una movilización de los lípidos masiva ya que hay una demanda energética importante; además existe una mayor demanda vitamínica produciéndose grandes déficits nutricionales. Al contrario ocurre en el hipotiroidismo, existe una deficitaria función tiroidea por lo que, en el caso de los lípidos se produce un aumento en la concentración de colesterol y triglicéridos en sangre derivando a una arterioesclerosis grave; también se puede destacar que no se produce el paso de β-carotenos a vitamina A, lo que supone una acumulación de dichos carotenos en la dermis produciendo un color amarillento en la piel.
Más comparaciones entre híper e hipotiroidismo son a nivel digestivo, la diarrea en el caso del hipertiroidismo frente al estreñimiento en el caso del hipotiroidismo.
En cuanto al sistema cardiovascular, en hipertiroidismo existe un aumento del metabolismo, lo que supone un mayor requerimiento de oxígeno a nivel celular. Estos procesos dan como resultado calor y mayor producción de productos de desecho que el flujo sanguíneo para su eliminación debe aumentar, esto es visible a nivel cutáneo ya que existe una sudoración excesiva y la persona no suele tolerar bien el calor.
Por todo esto debemos suponer que una persona con hipertiroidismo, al tener un metabolismo más acelerado con requerimientos energéticos más elevados, tendrá un peso corporal menor que una persona con hipotiroidismo; esta es una afirmación muy relativa ya que va a depender de la persona, por lo general esto conduce a una mayor ingesta de alimentos y como consecuencia a un aumento del peso.
Estas son algunas de las repercusiones que podemos encontrar cuando el tiroides no ejerce su función correctamente.
Generalmente, el fallo más común es aquel que se produce por falta o por exceso de aporte de yodo, ya hablamos de las propiedades del yodo en un post anterior. Un exceso de yodo no necesariamente implica que se vaya a producir hipertiroidismo y al contrario, hipotiroidismo; el caso de aporte excesivo de yodo puede desencadenar la misma problemática que un déficit de yodo, es decir, podríamos hablar de hipotiroidismo.
Otro mineral importante en la función tiroidea es el selenio, mineral presente en órganos como el hígado y los riñones. Tiene un papel fundamental a la hora de activar o no las hormonas tiroideas además de influir en su metabolismo debido a que el selenio forma parte de las desyodinasas (enzimas que intervienen en el metabolismo).
En el caso de hígado y riñones, un déficit de selenio repercute en la acción de la desyodinasa 1, encargada de metabolizar y convertir la tiroxina (T4) en T3, por lo que un déficit de selenio puede producir un desajuste en el cociente T4/T3. En otros órganos este déficit no se vería tan desajustado.
Valorando estos dos minerales en conjunto, si se produce un déficit de ambos junto con hipotiroidismo, si corrigiéramos primero el déficit de selenio la patología podría no sólo no solucionarse sino todo lo contrario, agravarse, ya que en este caso mejoramos la metabolización de las hormonas tiroideas pero no su producción por la glándula tiroides debido a la falta de yodo. Por lo tanto, lo mejor es suplementar tanto yodo como selenio.
Todas estas alteraciones pueden verse afectadas por la alimentación. Existen una serie de alimentos a tener en cuenta, sobre todo aquellas personas con este tipo de problemas, ya que pueden alterar la función tiroidea, disminuyendo la capacidad de síntesis de las hormonas tiroideas o favoreciendo la formación de bocio. De este tipo de alimentos podemos distinguir varios grupos:
  • Sustancias que impiden o disminuyen la captación de yodo por la glándula tiroides, en este grupo encontramos a los tioglucósidos que forman parte de alimentos de tipo Brassicae como las berzas; y glucósidos cianogénicos presentes en alimentos como la mandioca. Todos estos son alimentos bociógenos que pueden prevenirse y revertir su efecto mediante suplementación con yodo.
  • Sustancias que favorecen un déficit en la organificación intratiroidea del yodo, volvemos a sustancias presentes en alimentos vegetales del género Brassicae denominadas Goitrina o L-5-Vinil-2-tio-oxazolidina y otras sustancias presentes en alimentos como el mijo, en este caso nos referimos a C-glicosilflavonas.
  • Sustancias que aumentan la excreción fecal de tiroxina, presentes en la soja o en las nueces.
Esto no quiere decir que debamos dejar de consumir estos alimentos, pues contienen muchas otras sustancias beneficiosas para nuestro organismo; sin embargo, personas con estas patologías o con predisposición a padecerlas deberían tener especial cuidado y observar y controlar su reacción ante el consumo de dichos alimentos.
Para terminar, si la patología tiroidea se ayuda de un tratamiento farmacológico, tanto para hiper como hipotiroidismo es importante seguir las recomendaciones del facultativo. El tratamiento farmacológico se acompaña de una dieta pobre en yodo, por lo que debemos evitar en cierta medida, esto no quiere decir dejar de tomar como ya he dicho anteriormente los alimentos antes mencionados.
Con esto me despido hasta el próximo post. :)
Realizado por Tamara Valencia Dueñas

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6 comentarios :

  1. Genial el post, Tamara.Muy completo.

    Un abrazo..

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    1. Gracias, Patricia.

      Esa era la intención, dentro de que es un tema muy extenso. Volveremos a dedicarle un post a esta patología.

      Un abrazo ;)

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  2. Me ha gustado mucho. Es un tema que nos afecta a un porcentaje muy elevado de mujeres. Espero impaciente que nos aconsejes alguna dieta especifica para los problemas de hipotiroidismo y que nos hables de los nutrientes que puede ayudar a mantener equilibrada nuestra TSH .....
    Siempre resulta interesante seguir tus consejos.Gracias por tu blog.

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    1. Tomamos nota para próximos post.

      Si estás interesada en una dieta específica, no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del correo electrónico: nutricionalas6@gmail.com y te asesoraremos sobre una dieta personalizada.

      Un saludo del equipo de Nutrición a las 6 :)

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  3. MUY BUENO,,,MI GRAN DUDA ES SI LA HIPO TIENE GRAN RELACION CON EVENTOS DE DEPRESION. Y POR QUE.

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    1. Hola,

      Respondiendo a tu pregunta existen numerosos estudios que demuestran la relación entre el hipotiroidismo y la depresión. Los motivos por los cuales se produce es por la disminución de la hormona TSH (hormona tiroidea) que provoca una alteración en el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides dando lugar a los síntomas propios de la patología que son cansancio, apatía, debilidad, intolerancia al frío y alteraciones del estado de ánimo, entre otros. Y todos estos problemas pueden derivar en depresiones.

      Esperamos haber resuelto tu duda, y te animamos a acudir al especialista.

      Un saludo del Equipo de Nutrición a las 6.

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