Conejo al ajillo con arroz y garbanzos

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 20 de septiembre de 2013 | 6:00:00


¡Buenos días! Hoy tenemos como protagonista de la receta al conejo.
Se cría en granjas aunque también es uno de los animales más representativos de la caza menor, teniendo éstos últimos una mayor proporción de carne magra y un sabor algo más fuerte que el conejo de granja que, por el contrario, tiene un mayor porcentaje de masa grasa.
Por lo general, los conejos más viejos se suelen destinar a la elaboración de patés mientras que los más jóvenes al poseer una carne más tierna, se utilizan para la producción culinaria.
La proteína es el macronutriente por excelencia de este alimento como sucede con el resto de carnes, siendo este grupo de alimentos el de mejor calidad proteica.
Es un alimento rico en vitaminas del tipo B, destacando las vitaminas B3, B6 y B12, muy importantes para el buen funcionamiento del sistema nervioso, así como para la correcta regeneración de tejidos, en el caso de la vitamina B12.
En cuanto a su contenido mineral, destaca el contenido  en fósforo y potasio, este último compensa su contenido en sodio lo que le capacita como alimento apto para personas con problemas de hipertensión. Además, contiene hierro de tipo hemo, de fácil asimilación y metabolización, lo que asegura una correcta absorción de dicho mineral.
Es un alimento muy completo que ayuda en la prevención de:
  • Sobrepeso: dentro de una dieta equilibrada se aconseja incluir en el menú semanal carnes magras, entre las que destaca el conejo por tener uno de los perfiles nutricionales más completos.
  • Problemas digestivos: gracias a su bajo contenido en grasa y carne de fácil asimilación, mejoran la digestión en personas con aparatos digestivos delicados.
  • Hipertensión: el sodio y el potasio se complementan para un correcto funcionamiento a nivel celular; sin embargo, el sodio en exceso repercute en la salud causando problemas como la hipertensión.  El potasio es el encargado de mantener los niveles de sodio a raya y por tanto, gracias al balance de estos dos minerales presentes en el conejo, hacen de él un alimento idóneo para personas con problemas de este tipo.
  • Hiperuricemia: la carne de conejo contiene una baja proporción de purinas y nula en ácido úrico, un hecho poco frecuente entre los alimentos proteicos de origen animal, que son de los primeros alimentos a descartar ante problemas de gota e hiperuricemias en general.
  • Anemia: por su contenido en hierro hemo, como he explicado anteriormente.
  • Problemas cardiovasculares: gracias a las propiedades citadas anteriormente es fácil concluir que ayuda en la prevención de problemas cardiovasculares, todo esto gracias a su bajo contenido graso y un óptimo perfil lipídico. 
Por lo tanto, para concluir decir que las recomendaciones nutricionales de carnes magras, actualmente se sitúan en un consumo semanal de 3 a 4 raciones, y un alimento que no debería faltar entre la gran diversidad de este tipo de carnes y muy presentes a la hora de la planificación del menú, es el conejo.
Ahora pasamos a los fogones. El plato de hoy es un poco laborioso, pero muy equilibrado y, para qué negarlo, muy rico. Vamos a preparar Conejo al ajillo con ración de arroz y garbanzos
Ingredientes para 4 personas
  • 1 conejo entero troceado
  • 300 gr. de arroz tipo Basmati
  • ½ L. de caldo de pollo
  • 1 bote de garbanzos en conserva
  • 1 diente de ajo
  • 2 vasos de vino blanco
  • Media cebolla
  • Sal
  • Aceite
  • Especias
Preparación
Comenzamos con el conejo que es lo que más tiempo requiere. En una sartén con buen fuego, ponemos a calentar aceite y le añadimos el ajo picadito y los trozos de conejo ya salados. Lo freímos hasta que esté dorado; como por dentro no estará hecho todavía, le añadimos los dos vasos de vino blanco y un poco de tomillo. Se deja cociendo durante 50 minutos, o incluso 1 hora, a medio fuego. Pasado este tiempo, probarlo para comprobar que la carne esta blandita; si vemos que sigue dura dejar más tiempo.
Mientras tenemos el conejo al fuego, preparamos el arroz. Para ello, previamente hemos tenido que hacer un caldo de pollo que puede ser alguno que nos haya sobrado de un cocido, uno de brick o uno que hagamos con agua y pastilla de caldo. Cogemos una sartén, echamos un poco de aceite y salteamos los 300 gr. de arroz, tras lo cual añadimos el medio litro de caldo y ponemos especias al gusto, las que yo he utilizado son: albahaca, cilantro y orégano. Se deja cociendo durante 15 minutos o hasta que lo probemos y esté en su punto. Pero no nos olvidemos del conejo, id removiéndolo de vez en cuando para que no se queme, y si vemos que se ha quedado sin caldo añadirle un poco más de agua.
Pasamos a los garbanzos. Lo ideal es utilizar garbanzos que nos hayan sobrado de un cocido porque tendrán más sabor, pero si no, no pasa nada. Bien podemos coger un bote de  garbanzos en conserva o la noche anterior poner los garbanzos en agua fría para que se ablanden. Ponemos una tercera sartén grande (en donde luego nos entre el arroz) con un poco de aceite al fuego, cortar finamente la cebolla y pocharla. Añadir los garbanzos y saltearlos. Añadir el arroz y saltearlo todo junto para que cojan sabor.
Con esto, lo único que nos queda es emplatar. Ponemos una base del arroz con los garbanzos y por encima ponemos el conejo con su salsita.  Y, ¡a disfrutar comiendo!
Esperamos que paséis un buen fin de semana, y hasta el lunes. :D
Realizado por Tamara Valencia Dueñas y Cristina Vallespín Escalada

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