Sopa de miso con verduras

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 23 de octubre de 2015 | 6:00:00

¡Buenos días! Hoy hablamos de un alimento que llega de oriente, el miso. Su origen es chino aunque se extendió a Japón en el siglo VII.
La palabra miso significa "fuente del sabor". A lo largo de la historia han ido apareciendo diferentes tipos de miso según el clima, las costumbres o la disponibilidad de unos alimentos. Se considera una especie de pasta a partir de soja, que se elabora presionando los granos de soja y algún otro cereal con sal marina. El tiempo de fermentación también depende del tipo de miso aunque en general suele ser de aproximadamente dos años.
Aunque los tipos de miso más conocidos son el hatcho miso (de soja), el genmai miso (de soja y arroz integral) y el mugi miso (de soja y cebada), los japoneses también preparan otras variantes:
  • Komé miso (de soja y arroz blanco): lo consumían los samuráis y la aristocracia.
  • Miso soba (con trigo sarraceno).
  • Taima miso (con semillas de cáñamo).
  • Miso natto (con cebada y jengibre).
El miso se puede encontrar en distintos formatos, en sobres, deshidratado y preparado para hacer sopa, en forma de pasta oscura en un frasco de cristal o en una bolsa hermética, o en caldo ya preparado y listo para consumir. 
Como vamos a utilizar el hatcho miso en nuestra receta, vamos a hablar de las propiedades del mismo.
La soja es rica en proteínas, pero es difícil de digerir. En el miso, la proteína de la soja se desnaturaliza dando lugar a los aminoácidos durante la fermentación, por lo que resulta más fácil de digerir, siendo la manera más fácil de asimilar la proteína de la soja. Además, ayuda al sistema digestivo y a repoblar la flora intestinal al ser un alimento fermentado. 
Al no contener cereales, el hatcho miso contiene pocos hidratos de carbono y un elevado porcentaje de proteínas.
En su fabricación se utiliza todo el grano de la soja, incluida la piel. De este modo, el miso tiene el beneficio añadido de sustancias tales como la saponina, el ácido linoleico y la lecitina, que puede ayudar a disminuir el colesterol, pero los estudios científicos no lo han demostrado.
Si queréis conocer más propiedades de la soja podéis visitar el siguiente post pinchando aquí.
No es recomendable en personas que tienen hipertensión, ya que para su elaboración se usa sal.
Ya conocemos la propiedades del miso y sus distintos tipos, ahora pasamos a la cocina a elaborar una rica… Sopa de miso con verduras
Ingredientes
  • 1 puerro
  • 1 nabo
  • 4 zanahorias pequeñas
  • 2 patatas medianas
  • Hatcho miso 
Preparación
Limpiamos bien las verduras, las pelamos y las troceamos.
En una cazuela añadimos las verduras y echamos agua hasta cubrir bien los alimentos. Ponemos la cazuela al fuego y cuando comience a hervir, bajamos un poco el fuego y dejamos cocer durante 30 minutos aproximadamente.
Si se va a servir toda la sopa en el momento, podemos añadir una cucharadita de miso directamente en la cazuela. No obstante, es mejor añadirlo cuando ya la sopa se haya servido en los platos ya que es un alimento que no debe someterse a cocción, con el fin de no perder sus propiedades. Echando aproximadamente la punta de una cucharita de postre es más que suficiente, pero se puede modificar y añadir más o menos en función del gusto de cada uno.
Con este plato propio de la estación en la que estamos, nos despedimos hasta el próximo post. :)
Realizado por Jorge Ibarra Morato y Tamara Valencia Dueñas
Fuentes

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