La enfermedad inflamatoria intestinal, ¿qué es y cómo tratarla?

Escrito por Nutrición a las seis el miércoles, 20 de marzo de 2013 | 6:00:00


¡Buenos días!  Hoy tratamos otra patología en nuestro blog, un tanto peculiar, porque con el mismo nombre se catalogan dos enfermedades diferentes, y como adelantamos el domingo, hoy hablamos de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII).
La EII se define como un conjunto de enfermedades de procedencia desconocida que cursan con inflamación de diferentes tramos del tracto gastrointestinal, siendo catalogada como enfermedad crónica con una evolución en brotes.
Puede dividirse en 2 grupos principales:
  • La Colitis Ulcerosa que afecta al intestino grueso.
  • La Enfermedad de Crohn que afecta a cualquier parte del sistema digestivo, incluyendo la boca.
En un porcentaje de los pacientes es difícil, o a veces imposible, establecer un diagnóstico diferencial entre las dos entidades cuando afecta al colon, y se denomina como Colitis indeterminada.
Como las  patologías principales son la Colitis Ulcerosa y la Enfermedad de Crohn, vamos a ver las dos por partes.
La colitis ulcerosa, ¿qué es?
Es un proceso inflamatorio del colon y recto que afecta a la mucosa de forma continua. Los principales síntomas cursan con evacuaciones frecuentes y presencia de sangre y mucosidad en heces.
Las complicaciones incluyen colitis fulminante, hemorragias importantes, megacolon tóxico (inflamación y distensión extrema del colon) y cáncer de colon.
La enfermedad de Crohn, ¿qué es?
Es un proceso inflamatorio que puede afectar a cualquier segmento del tracto digestivo, desde la boca hasta el ano. Las lesiones suelen ser segmentarias, afectando predominantemente al íleon terminal y colon.
Los síntomas dependen del lugar afectado y del tipo de lesiones inflamatorias, manifestándose por fiebre, pérdida de peso, dolor abdominal, diarrea y suboclusivos.
Las complicaciones incluyen obstrucciones intestinales, perforaciones, fístulas, hemorragias intestinales…
En general, en ambas patologías y en pacientes con EII se presentan cuadros de desnutrición, debido a multitud de factores, como son:
  • Disminución de la ingesta oral
    • Por la misma enfermedad, que provoca dolor, diarrea, anorexia.
    • Latrogénica, por dietas restrictivas.
  • Aumento de los requerimientos, en estados de
    • Fiebre.
    • Estrés emocional.
  • Malabsorción, debido a una
    • Disminución de la superficie absortiva (resección, by-pass).
    • Pérdidas gastrointestinales de agua, electrolitos y sangre.
  • Interacciones fármaco-nutrientes
    • Corticoides, altera la absorción de calcio y metabolismo proteico.
    • Salazopirina, altera la absorción de folato.
    • Colestiramina, altera la absorción de vitaminas liposolubles, sobre todo la vitamina D.
Como vemos, son dos patologías muy diferentes pero ambas cursan con desnutrición; os preguntareis ¿existe tratamiento nutricional?
La respuesta es difícil de dar porque  es complicado establecer normas dietéticas y nutritivas de forma general a los pacientes, ya que la intensidad de los brotes, la tolerancia a alimentos, así como los tratamientos quirúrgicos que se realizan a estos pacientes con resecciones, es decir, quitar partes del aparato digestivo que estén afectadas por la enfermedad, dan pronósticos muy diferentes de unos a otros, por lo que el tratamiento debe ser personalizado e individualizado.
Sí que tenemos que tener muy en cuenta que al existir desnutrición, desde el punto de vista nutricional nos encontraremos con:
  • Desnutrición energético-proteica
    • Alteraciones en medidas antropométricas.
    • Alteraciones en parámetros bioquímicos específicos (albúmina).
  • Déficit de vitaminas hidrosolubles
    • Ácido fólico, vitamina B12.
  • Déficit de vitaminas liposolubles
    • Vitaminas A, E, D.
  • Déficit de oligoelementos
    • Zinc
    • Hierro.
    • Magnesio.
    • Calcio.
    • Selenio.
Por lo que habrá que suministrar a los pacientes una dieta oral adecuada. Si ésta no es posible, tendremos que recurrir a nutrición oral con suplementos o nutrición parenteral.
En los enfermos con EII no existen dietas que la causen o mantengan su remisión, por lo cual los pacientes deben mantener una dieta adecuada evitando únicamente aquellos alimentos que causen sintomatología.
Aunque podemos establecer unas recomendaciones según la enfermedad.
Recomendaciones en brotes de la enfermedad de Crohn
  • No existe una dieta única y exclusiva para la enfermedad de Crohn.
  • Suprimir los alimentos de la dieta que “sienten mal” al paciente cada vez que los toma.
  • Comer cantidades pequeñas y frecuentes de alimento a lo largo del día.
  • Beber mucha agua (consumo frecuente de cantidades pequeñas a lo largo del día).
  • Si tienen estenosis intestinales, evitar los alimentos ricos en fibra insoluble (salvado, frijoles, nueces, semillas y palomitas de maíz).
  • Evitar los alimentos grasos o fritos y las salsas (mantequilla, margarina y crema espesa).
  • No hay que suprimir los lácteos de la dieta. Sólo evitarlos en caso de intolerancia. Cada cierto tiempo, probar si los tolera en pequeñas cantidades a lo largo del día. En caso de intolerancia dar leche sin lactosa.
  • En grandes resecciones hay que modificar la dieta.
  • Si hay desnutrición, suministrar suplementos dietéticos o complejos vitamínicos.
Recomendaciones en la remisión de la enfermedad de Crohn
Si las limitaciones dietéticas durante los brotes de actividad de la EII son muy pocas, todavía son menos durante los períodos de remisión (cuando no existe un brote).
La mayoría de pacientes con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa en remisión pueden seguir una dieta absolutamente normal. Probablemente, la única excepción son los pacientes con enfermedad de Crohn que presentan estenosis intestinales, que deben seguir una dieta sin residuos (sin fibra insoluble y con escasa fibra soluble) también durante los períodos de remisión de la enfermedad.
Recomendaciones en la colitis ulcerosa
Cuando no estén en un brote, pueden realizar una dieta variada y equilibrada. Sólo evitar alimentos que desencadenen síntomas siempre que se consuman.
No es necesaria la suspensión de la ingesta de productos lácteos, se evitarán si existe intolerancia. El contenido en fibra de la dieta será normal, aunque hay que restringir en caso de brote sobre todo la insoluble (productos integrales, salvado de trigo…).  
En caso de desnutrición como en la enfermedad de Crohn hay que dar suplementos dietéticos y/o vitamínicos. El grado de control dietético en la colitis ulcerosa dependerá de la gravedad de los síntomas.
A continuación podemos ver una tabla con los alimentos según la tolerancia que presentan los pacientes:
Grupos de alimentos
Alimentos que suelen tolerarse bien
Alimentos que debe probar tolerancia
Alimentos que no suelen tolerarse bien
Verduras
Espárragos, boniatos, endivias
Ensalada, verduras frescas, acelgas, repollo, ajo, alcachofa, apio, berenjenas, espinacas, judías verdes, pepino, remolacha, tomate, zanahoria, champiñón, setas
Cebolla, coles, coliflor, pimientos, puerros, rábanos
Legumbres y tubérculos
Patatas cocidas
-
Guisantes, lentejas, habas, garbanzos, habichuelas, judías, patatas fritas
Farináceos
Arroz, pastas
Pan integral, galletas
Centeno, pan muy fresco
Frutas
Manzanas, carne de membrillo, plátano.  Mermeladas de manzana, pera, plátano, limón, zanahoria
Piña, aceitunas, chirimoya, fresa, pera, dátil, uva, sandía, naranja
Albaricoque, melocotón, ciruelas, cerezas, higos, melón
Frutos secos
-
Almendras, avellanas
Cacahuetes, coco
Huevos,
leche y
derivados
-
Leche desnatada, queso poco graso, requesón, yogurt.  Huevos pasados por agua o revueltos.  Tortilla
Leche entera, queso graso, huevos duros o fritos, manteca, mantequilla
Pescados y mariscos
Besugo, bonito, gallo, lenguado, merluza, mero, rape, salmonete, a la plancha, a la romana o al horno
Bacalao, truchas, gambas.  Sopa de almejas, maricos o pescados
Pescado azul frito o en aceite
Carnes rojas
Vaca o ternera, lengua, corazón
Jamón serrano o cocido
Tocino, carnes grasas (cerdo, cordero, pato) y fritas. Embutidos, sesos, callos, pollo frito
Postres
Dulces con poca grasa, merengue, azúcar, miel, caramelos
Bizcochos con poca grasa, flan casero
Dulces con nata o crema, churros, mantecados, helados
Bebidas
Manzanilla, tila, zumos de naranja y manzana
Cerveza, vino tinto, sidra, anís, té.  Zumo de pera, piña, uva, limón y naranja
Vino blanco, coñac, zumo de melocotón y albaricoque, café, chocolate, cacao
Condimentos
Sal, perejil, laurel, albahaca, tomillo, poco ajo
Nuez moscada, curry
Pimienta, pimentón, guindilla, mostaza

Con esto me despido, esperando veros pronto en siguientes post. ¡Un saludo! :)
Realizado por Jorge Ibarra Morato

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