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Por el reconocimiento de los dietistas-nutricionistas en el Sistema Nacional de Salud español

Escrito por Nutrición a las seis el miércoles, 12 de diciembre de 2012 | 6:00:00


Me gustaría saber si alguno conoce a Abul Qasim Khalaf ibn al-Abbas al-Zahravi (Abulcasis), o tal vez a Hasday Abu Yusuf ben Yitzhak ben Ezra ibn Shaprut (Hasday).
Imagino que la respuesta de muchos será un NO, pero vamos a conocerlos y sabremos su importancia en este post reivindicativo.
Para empezar debemos hacer un gran viaje al pasado, a una época donde la ciencia, la medicina y el conocimiento avanzaban a un ritmo veloz, nos dirigimos a Al-Ándalus. Sí, a la España del siglo X, donde el mundo musulmán daba mil vueltas a los reinos cristianos del Norte, en todo.
Pero antes de conocer a nuestros dos personales y a Al-Ándalus, os voy a contar una historia de reyes y reinas, conspiraciones, traiciones, batallas… lo que había en la época.
Nos dirigimos ahora hasta León para conocer a su rey, Sancho apodado “el Craso”. Su primer reinado duró muy poco, y fue destronado a los 2 años de tomar posesión de la corona por su propio primo con ayuda de los nobles leoneses y castellanos. Sancho era el hazmerreír de su reino, no podía cabalgar, vestirse, ni sostener una espada. Incluso en el palacio donde residía se dice que tuvieron que agrandar las puertas.
Padecía obesidad mórbida y no podía casi moverse. Realizaba siete comidas diarias que se basaba sobre todo en carne de caza, asados y guisos, servidos con buen vino y sidra, apenas probaba la verdura y nunca tomaba fruta. Así que os podéis imaginar cómo estaría el rey.
Una vez destronado se refugió en el reino de Navarra, reinado por su abuela, Toda de Pamplona. Ésta se puso en contacto con su sobrino, el califa Abderrahmán III que envió a uno de sus médicos y gran diplomático a Navarra, este era nada más y nada menos que Hasday ibn Shaprut
Hasday era judío, nacido en Jaén. Llegó a Pamplona con los recados del califa, y así lo hizo saber a la corte navarra, sanarían al Craso con la condición de que el tratamiento se realizara en Córdoba y al ayudarle a volver al trono se tendrían que dar diez castillos en la frontera leonesa al califato. Se aceptó y se preparó un gran viaje desde Pamplona hasta Córdoba entre los años 959 y 960.
Fue un largo viaje, que lo podéis conocer por el libro “El viaje de la Reina” de Angeles de Irisarri.
Mientras Hasday con la corte navarra viajaban hacia Córdoba, Abderrahmán III ponía en antecedentes a Abulcasis, que acababa de regresar de la Meca.
Abulcasis, es la otra persona que nos faltaba por conocer, nacido en Medina Azahara en el año 936. Fue un gran médico dentro del califato y es considerado padre y fundador de la cirugía moderna, ya usaba hilo de seda para coser. Toda su sabiduría se recogía en Al-Tasrif, una gran enciclopedia que escribió.
La vida de Abulcasis la podemos conocer con otro libro, “El cirujano de Al-Andalus” de Antonio Cavanillas.
Pero sigamos con nuestra historia. Llegado el Craso a Córdoba empezó su tratamiento en el maristán, que eran los hospitales de la época. Sancho llegó a pesar más de 200 kg y se habilitó un ala del hospital sólo para él.
Abulcasis se encargaría del tratamiento dietético junto con Hasday que tenía mayor experiencia en la patología, pero no sólo se jugó con un tratamiento dietético también se realizó ejercicio de manos de Abulcasis.
Como podemos ver, una dieta sin ejercicio no funciona.
La dieta que se le pudo aplicar es la siguiente, según aparece en El cirujano de Al-Andalus:
“Se administraban al regio paciente cinco comidas, o mejor ingestiones, diarias. Temprano, con el alba, el desayuno: un gran vaso de leche, alimento esencial en los mamíferos que, por sí solo, permite la supervivencia. A media mañana el almuerzo: un quinto de libra de higos secos y agua de hervir acelgas a discreción. Al mediodía la comida principal: las acelgas hervidas del almuerzo, un puñado de avellanas y un cocimiento de raíz de herniaria, un poderoso diurético, es decir, que fuerza la eliminación de orina; antes de la oración de la tarde la merienda: una infusión hecha con un majado de mastranzo, trébol, sándalo y poleo, brebaje que estimula el corazón y los riñones. Y por la noche, antes de acostarse, una cena frugal: ensalada de canónigos con algo de vinagre, buena para el estreñimiento, otro puñado de nueces y dos vasos de agua. La ingesta de sal, azúcar, vino y licores estaba terminantemente prohibida.”
Todo ello junto al uso de enemas jabonosos, ya que presentaba estreñimiento crónico.
Las primeras semanas el personal del maristán realizaban ejercicios en las articulaciones ya que no se podía ni levantar, hasta que Sancho perdió peso y pudo hacerlo él sólo.
El tratamiento duró un total de 11 meses, y de las 21 arrobas de Aragón que llegó a Córdoba se quedó tan solo con 8.
Por la ayuda de Abulcasis en el tratamiento de Sancho el Craso, y por dedicarle un volumen de su enciclopedia a la dietética, también es considerado el primer dietista del mundo.
Con esta historia basada en hechos reales, aunque poco se conoce de la época, os quiero dar a conocer quién fue el primer dietista del mundo considerado como tal, ese fue Abulcasis y junto con la ayuda de otro gran médico Hasday trataron una obesidad mórbida.
No queríamos hacer un post reivindicativo como han hecho otros compañeros de profesión, queríamos llegar más lejos, dar a conocer al primer dietista. Un dietista que fue español y que vivió en Al-Ándalus, donde convivieron tres culturas, donde la ciencia avanzaba y entre ellas la medicina.
Nos entristece pensar que siendo dos grandes galenos españoles los padres de la nutrición y dietética tal y como se conoce hoy en día, nuestra labor no sea reconocida por las autoridades sanitarias de este país, ya nada queda de esa asociación donde se unieron para tratar una enfermedad que cada día sube en número, siendo España el segundo país del mundo en obesidad infantil, lo que conlleva un gran gasto sanitario, tanto por la propia enfermedad como por las enfermedades asociadas. Se mejoraría este gasto incluyendo la figura del dietista-nutricionista en un equipo multidisciplinar tanto dentro de atención primaria como hospitalaria. Pero son cosas que no se llegan a cumplir.
Vemos cada día como el sistema de sanidad pública que tenemos se está desmantelando por los cuatro políticos de turno que lo quieren vender al mejor postor, donde se encuentran sus amigos afines… tildando de mentirosos a todo el personal y pacientes, además nuestros políticos alaban la gestión privada de todo, privatizar la sanidad y convertirla en un negocio no es la solución. ¿Alguien me puede explicar por qué una empresa privada quiere hacerse cargo de un sistema sanitario que es deficitario? Yo si fuera empresario no compraría una empresa que no genera beneficios, algo habrá detrás, y eso se llama dinero, dinero del contribuyente que va a parar a manos de una empresa privada, con la salud no se juega y menos se vende.
Antes de terminar me gustaría hacer un llamamiento. Señores políticos, dejen de convertir la SANIDAD en un negocio, acuérdense de que hay profesionales sanitarios a los que se nos prometió un cambio en la ley: nuestra inclusión en la sanidad pública… y eso aún no lo hemos llegado a ver. Podemos afirmar también que mientras en muchas comunidades, los dietistas-nutricionistas ya han conseguido su colegio profesional, los madrileños seguimos esperando día tras día para conseguirlo y luchar por lo que es nuestro.
Ante todo, háganlo por la memoria de Abul Qasim Khalaf ibn al-Abbas al-Zahravi, el primer dietista reconocido, y además español. Hagan de nuestra profesión lo que un día hicieron en Al-Andalus: el reconocimiento y sobre todo la inclusión en el Sistema Nacional de Salud.
Con esto me despido, esperando que esta pequeña reivindicación no caiga en el olvido. Somos muchos y hay que hacernos oír, y ante todo hay que luchar por algo que es nuestro, pero primero debemos empezar por apoyar a nuestra SANIDAD, sin ella las cosas se pueden complicar, ¡LA SANIDAD NO SE VENDE, SE DEFIENDE!
Realizado por Jorge Ibarra Morato
*Nota
Según el libro de Ángeles Irisarri, el tratamiento dietético era muy diferente al mencionado en este post, además la figura de Abulcasis no aparece.

Hemos seguido el planteamiento dado por Antonio Cavanillas, así como el conocimiento que existe de Abulcasis como el primer dietista del mundo. Por eso consideramos que en el tratamiento dietético y como lo recogen más personas, sí estuvo presente Abulcasis y así se recoge en El cirujano de Al-Ándalus.

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5 comentarios :

  1. Como me gusta este post!!. Espero que algún día (no muy lejano) se incluya vuestra profesión en la sanidad pública española. En algunos países (por ejemplo Canadá) esta muy valorada esta especialidad.
    Ole por este equipo!!

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  2. Nos agrada que te guste María!! Nosotros también lo hemos hecho con mucho entusiasmo y emoción, y este ha sido el resultado :)

    Sí, en muchísimos países los nutricionistas tienen un puesto en la sanidad pública... no hace falta irse tan lejos, nos basta con quedarnos en la Unión Europea para ver ejemplos: Inglaterra, Portugal, Holanda, etc.

    Saludos.

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  3. Interesante este post, pensar que vuestra profesion en el siglo x era ya importante y se esta demostrando que en la sociedad que nos toca vivir es una de las mas importantes dado el porcentaje de obesos que hay en la sociedad actual.
    yo tambien espero que vuestra profesion la incluyan de una vez.
    seguir asi.
    EEB.

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    1. Muchas gracias Elena por tu apoyo, nos alegra que te haya gustado nuestro post, queríamos dar una visión de lo importante que fuimos en la España del siglo X y como en la actualidad no estamos para nada reconocido.

      Un saludo muy grande y felices fiestas!!

      El equipo de Nutrición a las 6.

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  4. Acabo de leerme este post. ¡Qué interesante! No conocía la figura del primer dietista a nivel mundial.
    Felicidades por el blog :)

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