Suflé de jamón y queso

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 25 de septiembre de 2015 | 6:00:00

¡Buenos días!  Hoy os traemos una rica receta con el jamón cocido como protagonista.
De este derivado cárnico ya hemos hablado anteriormente en nuestra sección “¿Cómo se hace?”, y por tanto ya sabéis cómo se elabora este producto. Hoy hablaremos pues de las propiedades nutricionales de este alimento.
A grandes rasgos y sin entrar en el proceso, ya que lo tenéis aquí explicado, el jamón cocido es el resultado de hervir y salar la carne de la pierna de cerdo que posteriormente se embute en una funda sintética o se enlata.
Desde el punto de vista nutricional, sus propiedades son semejantes a las de la carne de cerdo de la que procede, aunque con variaciones ya que es un producto con un mayor contenido en agua (más de un 60%) y por tanto el resto de componentes se ven reducidos. Como en todos los alimentos cárnicos, la presencia de hidratos de carbono es prácticamente insignificante.
Es un alimento fundamentalmente proteico, con todos los aminoácidos esenciales en su composición haciendo de este alimento un producto con aporte de proteínas de alto valor biológico.
Su composición en grasas se encuentra en 10 gr. por cada 100 gr. de producto, es un alimento considerado dentro de los productos magros. En ese porcentaje lipídico encontramos una cantidad importante de ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, y poliinsaturados, como el ácido linoleico.
En cuanto a su composición vitamínica y mineral, no tiene un contenido especialmente abundante de vitaminas pero destacan las del grupo B, concretamente la tiamina (B1), riboflavina (B2) y niacina (B3). La parte mineral, por el contrario, sí que está presente en este alimento, el hierro y el zinc destacan en su composición con una elevada biodisponibilidad que facilita su absorción a nivel intestinal.
Sin embargo, es un derivado cárnico tratado y que suele tener un contenido importante en sodio, por esto es un alimento de consumo limitado en personas que deban seguir dietas hiposódicas, como ocurre en el tratamiento de la hipertensión.
Ya conocemos las propiedades de este alimento, ahora pasemos a la cocina a hacer un rico, sencillo y rápido… Suflé de jamón y queso
Ingredientes para 2 personas
  • 2 huevos
  • 2 lonchas de jamón cocido
  • 2 quesitos en porciones
  • Aceite de oliva
  • Tomillo
  • Pimienta negra
  • Sal
Preparación
Lo primero que hacemos es separar las claras de las yemas. Batimos las claras a punto de nieve y reservamos; por otra parte, batimos las yemas y agregamos el jamón cortado en tiras y los dos quesitos, espolvoreamos con una pizca de tomillo, pimienta negra y sal.
Incorporamos con cuidado las claras a punto de nieve a la mezcla de yemas, jamón y queso y removemos con cuidado para mezclarlo. A continuación, lo echamos cuencos aptos para microondas, que previamente hemos pincelado con aceite para que así salga mejor una vez preparado.
Es una receta muy rápida, gracias a que la cocinamos al microondas, hay que perder el miedo a este electrodoméstico que no sirve sólo para calentar. Para preparar nuestro suflé, metemos los moldes a máxima potencia, durante 2 minutos aproximadamente, dependiendo del microondas y la potencia deberemos jugar con el tiempo. Al igual que con los bizcochos, si pinchamos con un palillo o un cuchillo y éste sale limpio, nos indica que nuestro suflé está preparado.
Si nos pilla alguien de improviso y no tenemos nada, ¿qué te parece hacer esta deliciosa receta en poco menos de 10 minutos? Cocina fácil y sencilla, ¿te atreves a probarlo?
Nosotros sí, por eso nos vamos a preparar unos cuantos, los tomaremos a vuestra salud, y seguiremos pensando en nuevas y deliciosas recetas para preparar. Mientras tanto, ¡ser felices! Nos vemos en el próximo post.
Realizado por Tamara Valencia Dueñas y Jorge Ibarra Morato
Fuentes

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