Dietas milagrosas - La antidieta

Escrito por Nutrición a las seis el lunes, 15 de abril de 2013 | 6:00:00


¿Qué os traemos hoy? nuestra sección “Dietas milagrosas”. Este mes me gustaría hablar de una dieta que estuvo muy de moda en los años 90, y no es otra que “La Antidieta”.
¿Qué es la Antidieta?
Se trata de una dieta disociada, las cuales se basan en la teoría de que los alimentos no engordan por sí, sino que engordan al mezclarse con otros. De tal forma que estas dietas no permiten mezclar alimentos en las mimas comidas según el contenido de cada alimento; por lo general, no se permite mezclar hidratos de carbono con proteínas; ya que creen en que cada grupo de alimentos requiere un pH diferente en el estómago para su digestión y asimilación, y la mezcla de hidratos de carbono y proteínas puede hacer que el pH se neutralice, las enzimas no actúen provocando la putrefacción de la proteína y la fermentación de los carbohidratos. Esto no tiene ninguna base científica, un post lo dedicaremos a hablar de la digestión para comprobar que esto no tiene ni pies ni cabeza.
Este es el primer error ya que desde un punto de vista natural es prácticamente imposible no mezclar estos dos macronutrientes ya que la naturaleza nos da alimentos que contienen los tres tipos: grasas, hidratos de carbono y proteínas, cada uno en mayor o menor proporción. Mirad las tablas de composición de alimentos y lo veréis por vosotros mismos. Por ejemplo, la leche, cabe esperar que se considere un alimento proteico pero... ¿qué más contiene aparte de proteínas? Contiene hidratos de carbono, es decir, lactosa y, por supuesto, también contiene grasas.
Cabe preguntarse la razón por la que no se deberían juntar esos tipos de alimentos y, según he visto, dicha razón es que estos nutrientes en conjunto impedirían la absorción y utilización de los alimentos y sus nutrientes, como hemos mencionado antes por la neutralización del pH. Es decir, que no podemos metabolizar a la vez proteínas, grasas y carbohidratos ya que cada uno tiene una digestión diferente. Esto es un gran error; nuestro organismo está perfectamente diseñado para poder digerir todos los principios inmediatos y nutrientes a la vez, en perfecta armonía y equilibrio ya que nuestro sistema digestivo tiene distintas enzimas que SÓLO actúan frente a un nutriente concreto sin interferir en la acción de otra enzima que actúa sobre otro nutriente. Con un ejemplo se entiende mejor, recordando el artículo del lunes pasado sobre la intolerancia a la lactosa, la lactasa sólo es capaz de digerir la lactosa y no es capaz de digerir la sacarosa o la fructosa; de igual manera las enzimas proteolíticas que fraccionan las proteínas no son capaces de actuar frente a las grasas.
Pero bueno, hasta aquí sólo he contado qué son las dietas disociadas y lo que trata el artículo es de la “Antidieta”. La Antidieta no busca limitar las calorías o simplemente impedir que se  mezclen según qué alimentos sino que se basa en que lo importante no es lo que se come, más bien el horario en el cuál consumir los alimentos. Es decir, hay unas pautas dietéticas en forma de horarios que van en función de las fases del cuerpo (lo denominan “el reloj biológico del cuerpo”) y hay tres fases:
  • Fase de depuración y eliminación de toxinas, consiste en la limpieza interna del organismo. Esta etapa va desde las 5 de la mañana hasta la 1 de la tarde y en ella se pueden ingerir frutas y zumos, debiendo esperar al menos 20 minutos antes de ingerir un nuevo alimento.
  • Fase de apropiación o máxima energía, que se refiere a la digestión. Va desde la 1 de la tarde hasta las 7 de la tarde. En ella se pueden ingerir ensaladas, sopas, verduras y hortalizas.
  • Fase de asimilación, o etapa de recuperación, distribución y reconstrucción corporal. Desde las 7 de la tarde hasta las 5 de la mañana. Aquí es cuando podemos comer proteínas e hidratos de carbono.

Así que, según estas fases, por la mañana únicamente se deberían consumir frutas o zumos, ni cereales, ni leche, ni café, y esto hasta el mediodía, recordando que hay que esperar media hora entre una ingesta y otra. Después, como he mencionado, se pueden comer ensaladas, sopas, verduras y hortalizas (nada de pan, carne, pescado, lácteos o huevos) y aquí, ya debemos esperar 4 horas antes de comer nuevamente AUNQUE, resaltan, si combinamos mal y mezclamos lo que no debemos, entonces deberemos esperar un mínimo de ocho horas para poder volver a comer. Ya para la noche, nos podemos dar el festín y comer cualquier cosa (carne, pescado, arroz, verduras, pastas, patatas, etc.) sin restricción alguna. Por otra parte, recalcan que si se come carne o pescado se deben combinar con el tipo de vegetales que se desee pero impensable poder combinarlos con patatas, arroz, pasta o legumbres.

No contentos con esto, y como en todas las dietas milagro, sacan también una serie de normas que, los seguidores de esta dieta, no dicen que sean normas más bien las identifican como herramientas para utilizar la energía. Entre estas normas encontramos:
  • No hay necesidad de pesar los alimentos o controlar la cantidad que comemos sino más bien respetar las combinaciones de alimentos.
  • Por la razón anterior, las cantidades de lo que comemos son totalmente libres.
  • El vinagre es un veneno que fermenta las digestiones, al igual que el pan blanco, el azúcar o la leche.
  • Las ensaladas ayudan a digerir la carne. (Las ensaladas ayudan en cierta medida, por la fibra que tienen, a no absorber la grasa, y es cierto y les debemos dar la razón en este punto).
  • Algunos tipos de frutas ayudan a digerir también la carne y los hidratos de carbono complejos. (Aquí también les damos la razón, debido a que algunas frutas contienen proteasas que digieren las proteínas de la carne, como por ejemplo la papaya).
  • Evitar las siguientes combinaciones:
    • Ácido con ácido: no mezclar vinagre con fruta ácida (fresa, naranja, limón).
    • Ácido con almidón: pasta y limón, pomelo con plátano o legumbres con vinagre...
    • Proteína y almidón: pan con carne, arroz con pescado...
    • Grasas y azúcares: mantequilla con azúcar, frutos secos con fruta...
    • Proteína y proteína: por ejemplo, lentejas y huevos.
    • Almidón con almidón: arroz y lentejas, pan y pasta, etc.
A esta dieta sólo le veo UNA ventaja, y es que se consume gran cantidad de fruta lo cual es beneficioso ya que obtenemos una dieta muy rica en vitaminas, minerales y fibra. Sin embargo, todo lo demás son desventajas. Nos deja consumir cualquier cantidad de alimento cuando es de todos sabido que la única manera de adelgazar de una manera saludable es controlando y moderando el tamaño y proporciones de lo que comemos y cambiando nuestros malos hábitos alimentarios, los cuales esta dieta no sólo no los cambia sino que encima los empeora. Tampoco veo por sitio alguno que se promocione la actividad física ni la realización de deporte o ejercicio.
Por otro lado, el desayuno está totalmente fuera de las recomendaciones, que ya explicamos en su día en un artículo. Solamente tomando fruta sin carbohidratos vamos a empezar nuestro día con muy poca energía, con un bajón importante en la glucemia y con mayor cantidad de hambre a la hora del almuerzo (en el caso de que lo hagamos) y a la hora de la comida.
Para finalizar, nada de lo que aquí se dice tiene demostración científica. De hecho y resaltando las dos últimas normas de no mezclar arroz y lentejas o lentejas y huevos, he de decir que cuando nos encontramos ante casos de desnutrición o en dietas vegetarianas, estos dos grupos de alimentos siempre van de la mano precisamente para aumentar el valor biológico de las proteínas que ingerimos ya que no hay opción de dar la calidad de proteína que se ingiere con la carne y el pescado, por lo que para mí eso de no juntarlos (con el fin de conseguir una buena calidad proteica) es algo absurdo. Otra cosa que no le veo sentido, a lo que creo que dedicaremos algún artículo, es la cuestión de no poder juntar el vinagre con otros alimentos...
Con esto me despido hasta el próximo día. :D
Realizado por Cristina Vallespín Escalada

COMPARTIR

2 comentarios :

  1. Si que es una dieta absurda. Gracias por abrirnos los ojos sobre lo perjudicial de estas dietas.Cuando llega el buen tiempo nos entran las prisas por adelgazar y se hacen burradas con cualquier dieta .
    Un saludo.
    H

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La operación biquini empieza a hacer estragos en esta época, y las dietas milagro "se alimentan de ello" y la gente se deja engañar.

      Un saludito de Nutrición a las 6.

      Eliminar