Comer bien es el mejor “te quiero”

Escrito por Nutrición a las seis el miércoles, 27 de mayo de 2015 | 6:00:00

¡Buenos días! Comenzamos el post de hoy con un título muy especial, y es el elegido por la FESNAD (Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética) para celebrar la XIV edición del Día Nacional de la Nutrición, que se celebra cada 28 de mayo. En esta ocasión está dirigido a la importancia de que las mujeres embarazadas y en período de lactancia sigan una alimentación saludable.
Del embarazo y lactancia hemos hablado numerosas veces en nuestra sección “Nutrición en las diferentes etapas de la vida”, pero no está de más recordar de nuevo algunos aspectos claves de esta etapa.
La alimentación de la madre es fundamental para favorecer un mejor estado de salud materno-infantil. Ya desde antes de la gestación es importante empezar una suplementación en ácido fólico, al menos 2 meses antes de quedarse embarazada.
Una buena alimentación en este período ayuda a reducir las molestias más frecuentes y el riesgo de enfermedades en la madre, entre las que encontramos:
  • Anemia ferropénica.
  • Anemia megaloblástica.
  • Obesidad.
  • Diabetes gestacional.
  • Náuseas y vómitos.
  • Depresión postparto.
  • Estreñimiento.
  • Ardores.
Siendo el estreñimiento y la diabetes gestacional, sin olvidarnos de la hipertensión, las patologías que más afectan a la mujer.
El estreñimiento es lo más común al verse ralentizado el funcionamiento del aparato digestivo a causa de los cambios hormonales y para asegurar la máxima absorción de los nutrientes. Para evitarlo se debe consumir fibra, sobre todo la proveniente de frutas, verduras frescas y legumbres. Sin olvidar consumir aceite de oliva, que ayuda a regular el tránsito intestinal.
En el caso de la diabetes gestacional, ésta es un tipo de diabetes que aparece en algunas mujeres embarazadas, generalmente en el segundo o tercer trimestre de la gestación.
Estas mujeres suelen tener un historial familiar de diabetes, y generalmente la diabetes desaparece tras el parto, aunque podrá reaparecer en siguientes embarazos. El tener diabetes gestacional predispone, con el tiempo, a padecer de diabetes tipo II. Este tipo de diabetes se debe controlar durante el embarazo para mantener una buena salud entre la madre y el feto.
Para evitarla en la medida de lo posible, se deben consumir alimentos ricos en fibra ya que ralentizan la absorción de azúcar, así como evitar el alto consumo de azúcares de absorción rápida.
De la misma manera, para prevenir la hipertensión, cuyo riesgo aumenta durante el embarazo, se deben evitar alimentos ricos en sal, como son los congelados y precocinados o los enlatados.
Se debe tener un especial cuidado con el uso de las especias, ya que algunas están contraindicadas tanto en el embarazo como en la lactancia.
Lo mejor es seguir una dieta sana y equilibrada, teniendo en cuenta los gustos y preferencias de cada mujer, de esta manera se consigue llevar un buen embarazo, sin ningún tipo de déficit de nutrientes que pueda afectar al feto y provoque patologías tales como bajo peso al nacer, macrosomia (nacer con un peso superior al normal), prematuridad, espina bífida o bajo desarrollo neuroconductual.
Consulta con tu médico y tu nutricionista, porque no hay mejor te quiero, que cuidar a un pequeño desde cero.
¡¡Feliz día de la nutrición!! (Aunque sea mañana. Recordar visitar la página de la FESNAD para mayor información pinchando aquí.
Os esperamos el viernes con una deliciosa receta, mientras tanto, ¡ser felices!

Realizado por Jorge Ibarra Morato

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