Té moruno

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 23 de diciembre de 2016 | 6:00:00

¡Buenos días! Se acercan las navidades, unas fechas cargadas de tradiciones, por esta razón me gustaría hoy hablar sobre la tradición marroquí del té moruno.
Debido a su situación geográfica y su historia, la cultura de Marruecos está llena de tradiciones y costumbres por la influencia africana, árabe y mediterránea. Una de ellas es el adquirido (y muy arraigado) consumo de té. Es fácil encontrarse a alguien a cualquier hora del día tomando té, ya que al contrario que en Gran Bretaña, donde es típico el té para merendar, en Marruecos lo toman a todas horas y la comparten con cualquier persona ya que es signo de hospitalidad.
Es curioso relacionar un país tan caluroso como Marruecos con el consumo de té, una bebida caliente, pero pensándolo detenidamente no es tan extraño ya que es una buena manera para no deshidratarse por las altas temperaturas. Además, como dijo William Gladstone “Si tienes frío, el té te calentará. Si tienes calor, el té te refrescará. Si estás deprimido, te animará. Si excitado, te calmará.”.
Tras esta pequeña introducción, pasemos al ritual del Té moruno

Ingredientes para 4 personas
  • 5 cucharadas de té verde
  • Agua
  • Hierbabuena fresca
  • Azúcar
Preparación
Este té se debe elaborar de una forma determinada. Para ello, debemos utilizar una tetera moruna y realizar el siguiente proceso.
Primero, preparamos la tetera. Echamos un vaso y medio de agua hirviendo en la tetera para quitar el frío y el sabor del metal. Seguidamente tiramos el agua.
Posteriormente, añadimos una cucharada de té verde por persona y una más, es decir, si el té va a ser consumido por 4 personas se añadirían 5 cucharadas. Incorporamos agua hirviendo, esperamos unos 30 segundos y tiramos el agua, es una forma de que el té no esté tan amargo.
Volvemos a añadir agua hirviendo, un manojo de hierbabuena y azúcar al gusto.
Para mezclar los ingredientes y elaborar la infusión no removemos con una cuchara, sino que escanciamos el té en un vaso y lo volvemos a verter en la tetera, varias veces hasta que esté bien mezclado.
Para servir debemos mantener el té muy caliente y debemos escanciar desde cierta altura (de igual modo que se hace en el País Vasco con la sidra, aunque el objetivo es distinto), el vaso presentará una ligera corona de espuma, así potenciamos su sabor.
Con esto me despido hasta el próximo día. Buen fin de semana y aprovechamos para desearos una feliz Navidad :)
Realizado por Cristina Vallespín Escalada

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