Cómo se hace... el seitán

Escrito por Nutrición a las seis el miércoles, 7 de diciembre de 2016 | 6:00:00

¡Buenos días! En nuestra sección mensual “¿Cómo se hace?” voy a hablaros de un producto muy popular junto con el tofu, el seitán.
Aunque en esencia es un producto de origen chino y japonés, actualmente se considera como un producto moderno en alimentación vegetariana, vegana y macrobiótica.
El seitan es un producto de alto contenido proteico ya que no es más que gluten de trigo, razón por la cual, también, es un producto no apto para celíacos. Ya que es un producto meramente proteico y debido a que sus características organolépticas (sabor, olor y apariencia) recuerdan a las de la carne, el seitán se suele denominar como “carne vegetal”; además, sus proteínas, al ser de origen vegetal, se digieren más fácilmente que las de origen animal.
Se elabora a partir de la harina de trigo, agua, sal y otros ingredientes como ajo, jengibre, salsa de soja, Tamari, algas, etc. A continuación os explico el proceso un poco más en detalle.
1. Formación de la bola
Se junta la harina de trigo con el agua y se amasa como si fuera pan hasta conseguir una masa elástica que no se rompa.
2. Eliminar el almidón
Este paso es el más importante para que el seitán sea de calidad. Para ello, una vez se ha obtenido la bola de masa, ésta se introduce en un recipiente lleno de agua fría y se deja reposar unas 2 horas, prensando bien de vez en cuando para que el agua penetre bien en el interior de la bola. Durante este tiempo el almidón se va desprendiendo de la masa y tornando el agua blanca.
Pasado este tiempo el agua se cambia y se repite el proceso hasta que el agua no se ponga blanca y la masa tiene una textura viscosa, señal de que se ha eliminado todo el almidón y sólo se obtiene el gluten de trigo. Además de ser más viscosa, la masa es también más pequeña, porosa y oscura que la inicial.
3. Cocción
En una olla se introducen el resto de ingredientes (ajo, algas, jengibre, salsa tamari, etc.) y la bola de seitán, dejando hervir a fuego lento hasta que las bolas de seitán suben a la superficie.
Tras este proceso, el seitán recupera algo de tamaño al absorber parte del caldo, más compacta y aún más oscura, pero sigue siendo igual de esponjosa que tras el lavado.  
4. Envasado
Por último, una vez se ha enfriado, el seitán se envasa al vacío y se etiqueta debidamente para su comercialización.
Y así llega a nuestras casas. Quiero destacar que las personas hipertensas deben tener especial cuidado con este producto debido a la cantidad de sal que contiene proveniente de la salsa de Tamari. Con esto me despido hasta el próximo post. ¡Saludos!
Realizado por Cristina Vallespín Escalada

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