Gemista

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 17 de enero de 2014 | 6:00:00

¡¡Buenos días!! Como cada viernes ha llegado a nuestro blog una nueva receta, pero antes viajaremos hasta América para descubrir a su protagonista, el pimiento.
El pimiento es el fruto de la planta del pimiento, herbácea de la familia de las solanáceas. Se puede consumir crudo y asado o como ingrediente de guisos y estofados. Se comercializa fresco, desecado y en conserva.
En cuanto a la historia del uso del pimiento como alimento, encontramos que los restos más antiguos proceden del valle de Tehuacán (Méjico) y datan del año 5000-3000 a.C. Allí le llamaban chile o ají. Colón trajo la planta a la vuelta de su primer viaje. El sabor picante que recuerda a la pimienta, tan apreciada en esa época, fue lo que le atribuyó el nombre de “pimiento”. Aunque según otros, el nombre deriva del latín “pigmentum” que se obtenía del fruto molido. 
Al parecer, fue en Extremadura donde se cultivó por primera vez en España. Al principio, no se le supo dar el tratamiento oportuno como hortaliza, lo que hizo que algunos que se habían secado, se molieran y, añadidos a las chacinas tradicionales, diesen lugar al más importante cambio que se ha producido en la industria cárnica española; porque hasta entonces, los embutidos eran de color pardo y con un sabor diferente al actual.
Las variedades de pimiento se clasifican en dos grandes grupos según su sabor, en dulces y picantes. 
  • Pimientos dulces: pueden ser rojos, amarillos o verdes, de forma y tamaño diferentes. Dentro de este grupo se incluyen tanto el pimiento morrón como el dulce italiano.
    • Pimiento morrón: es una variedad gruesa, carnosa y de gran tamaño. Su piel roja brillante es lisa y sin manchas, su carne firme y de sabor suave, y su tallo verde y rígido. Se puede consumir crudo y asado o como ingrediente de guisos y estofados. Se comercializa fresco, desecado y en conserva. Fresco, se puede recolectar verde o ya maduro con su característico color rojo, incluso a veces violáceo.
    • Pimiento dulce italiano: su forma es alargada, fina y la piel es de un color verde brillante que se torna rojo conforme madura.
  • Pimientos picantes: entre ellos figuran los populares pimientos del piquillo, del Padrón y los de Gernika.
    • Pimiento del piquillo: es originario de Lodosa (Navarra) y suele comercializarse en conserva. Su piel es de un rojo intenso. Es una variedad carnosa, compacta, consistente y de textura turgente pero fina. Su sabor es picante, aunque también puede ser dulce.
    • Pimiento del padrón: tal y como su nombre indica, es originario de Padrón (Galicia). Es de pequeño tamaño y forma alargada, cónica y ligeramente rugosa o surcada. Se consume verde y fresco y presenta un sabor un tanto picante, si bien existen variedades dulces.
    • Pimiento de Gernika: se produce y envasa en el País Vasco. Es un fruto pequeño, de color verde, estrecho y alargado, que se consume sobre todo frito.
En función de su forma, los pimientos también se pueden clasificar en dos grupos.
  • Pimientos cuadrados: son pimientos uniformes y de carne gruesa. En este grupo se incluyen tres tipos: pimiento Maravilla de California, pimiento Sitaki y pimiento Salsa.
  • Pimientos alargados o rectangulares: son los más apreciados. Como ejemplo cabe destacar el pimiento de Reus y el pimiento de Lamuyo.
El pimiento es fuente de fibra, vitamina C y provitamina A.

El pimiento rojo es una verdura de bajo aporte calórico. Su principal componente es al agua, seguido de los hidratos de carbono (que casi duplican al contenido en hidratos de carbono de los pimientos verdes). Es buena fuente de fibra que mejora el tránsito intestinal, además de poseer un efecto saciante.
Al igual que el resto de las verduras, su contenido proteico es muy bajo y apenas aporta grasas.
Como los pimientos verdes, los rojos son una buena fuente de vitamina C. Así, un pimiento rojo de tamaño medio aporta tres veces la cantidad descrita como ingesta diaria de este micronutriente recomendada a hombres y mujeres de 20 a 39 años con una actividad física moderada (el pimiento verde, apenas la duplica). Es decir, aporta más del doble de la vitamina que podemos encontrar en la naranja.
Por otro lado, los contenidos de vitamina A en un pimiento rojo (mayoritariamente beta-carotenos: 3.840 μg/100 gr de porción comestible) cubren el 100% de las necesidades de esta vitamina; no así en el caso de los verdes italianos, en los que el aporte de esta vitamina sólo alcanza el 4% de las IR/día.
Al igual que en los verdes, en los pimientos rojos cabe destacar la presencia de potasio, estando presentes en menor proporción el hierro, el magnesio y el fósforo.
Por último, comentar que en los pimientos rojos asados se disminuyen significativamente los aportes de vitamina C y vitamina A (tres y dos veces menos, respectivamente, que en sus homólogos en crudo), aumentando el de sodio en caso de que se añada sal en su elaboración.
Ahora, como siempre, tras aprender los beneficios de los pimientos toca meterse en faena y cocinar. Hoy vamos a preparar una receta griega que me pasó un buen amigo. Es una receta que originalmente se hace con tomates y pimientos, nuestro protagonista de hoy. La receta se llama Gemista
Ingredientes para 4 personas
  • 4 pimientos medianos
  • 4 tomates
  • 250 gr. de arroz largo no aromatizado
  • 2 cebollas
  • 2-3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de hierbabuena o menta picada
  • 1 puñado de perejil
  • 1 vaso de aceite de oliva
  • 1 vaso de salsa de tomate, aunque si los tomates que vamos a usar son jugosos y están bien maduros, quizá no haga falta utilizar más
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 vaso de agua
  • Sal y pimienta
  • 2 patata medianas
  • Orégano
Estos son los ingredientes básicos. Sin embargo, hay variantes a esta receta y además de estos, se pueden añadir otros ingredientes como pueden ser pasas, piñones, carne picada...
Preparación
Lo primero que vamos hacer es lavar bien todas las verduras. A continuación, quitamos la parte de arriba o “tapa” de todas ellas y reservamos.
Después, procedemos a vaciarlas. En el caso de los pimientos, debemos quitar el corazón y las semillas y desecharlas. Por el contrario, sacamos la pulpa de los tomates y la guardamos para triturarla más adelante.
A continuación, trituramos la pulpa del tomate y hacemos una salsa que añadiremos en un bol (si es suficiente bastará con ella, si vemos que nos quedamos cortos añadimos salsa de tomate). Una vez obtenida la salsa, troceamos el ajo y la cebolla y los echamos en un bol junto al arroz, el perejil, la hierbabuena, la mitad del vaso de aceite y medio vaso de vino blanco. Salpimentamos al gusto y mezclamos bien para que se junten todos los ingredientes homogéneamente.
En este punto también deberemos añadir el resto de ingredientes que queramos (si decidís a usar carne picada, freírla un poco en una sartén). ¡¡Y ya tenemos listo nuestro relleno!!
Bueno, ya solo queda rellenar nuestras verduras. Con una cuchara vamos rellenando cada pieza de verdura, pero no os paséis de relleno que el arroz cuando empiece a cocinarse en el horno se expandirá y si las llenamos mucho, las verduras explotarán dentro del horno y montaremos la de San Quintín.
Una vez tenemos las verduras rellenas y puestas en nuestra bandeja para horno, procedemos a taparla con sus respectivas tapas. Como guarnición y siguiendo la receta original, troceamos 2 patatas medianas, que incluimos en la bandeja y las aliñamos con un poquito de aceite, sal, pimienta y un poco de orégano.
A continuación, rociamos por encima el vaso de agua y lo que nos queda de aceite. Aconsejo también espolvorear un poco con pan rallado para evitar que se nos quemen en el horno.
¡Listo! A meterlo en el horno, precalentado a 200-220oC. Dejamos cocinar las verduras durante una hora y media aproximadamente. El tiempo dependerá del propio horno y de la cantidad de verdura que pongamos, así que ir vigilándolo.
Ya sólo queda disfrutar del plato. Espero que os guste la receta, que como vemos, si nos limitamos sólo a los ingredientes principales es una dieta vegetariana de lo más saludable.
¡Saludos!
Realizado por Jorge Ibarra Morato y Cristina Vallespín Escalada
Fuentes

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2 comentarios :

  1. Muy buena la receta. Sabríais decirme ¿por qué a algunas personas les repite tanto el pimiento? Gracias. Eva

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    1. Hola Eva,

      Nos alegra que te haya gustado la receta. Respondiendo a tu pregunta, no todo el mundo tolera de la misma manera todos los alimentos, el pimiento es uno de ellos junto con el ajo o las legumbres, por su composición ciertas personas tienen predisposición a digerirlos más lentamente, lo que lleva a esa sensación de pesadez, gases o, incluso, acidez.

      Esperamos haberte ayudado,

      Un saludo.

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