Postre de frutas con gelatina

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 31 de enero de 2014 | 6:00:00

¡Buenos días a todos! Para terminar el mes de enero os vamos a proponer un postre con una de las frutas de temporada que es el pomelo. Antes, vamos a conocerlo un poco mejor.
El pomelo es un fruto cítrico que proviene del árbol, con su mismo nombre, perteneciente al género Citrus de la familia de las Rutáceas. Este género es el más importante de la familia cuyos frutos son muy abundantes en vitamina C, flavonoides y aceites esenciales; además, tienen la peculiaridad de que su pulpa está formada por numerosas vesículas en cuyo interior está el jugo.

Su procedencia no es conocida, aunque muchos atribuyen su origen a las Indias Occidentales desde donde se extendió su cultivo por todo el Caribe, hasta acabar en Estados Unidos, donde se comienza su producción a gran escala. Lo que es seguro es que su cultivo se realiza en climas tropicales y subtropicales del mundo. Los pomelos florecen en primavera y los frutos maduran (según las variedades) entre los meses de otoño e invierno, siendo por tanto su mejor época de consumición entre los meses de octubre a marzo.
Existen muchas variedades de pomelo que se clasifican según la tonalidad de su pulpa. Así podemos encontrar:

  • La variedad blanca o común, cuya pulpa es de color amarillo.
  • La variedad pigmentada, con la pulpa de color rosa o rojo que se debe a su alto contenido de licopeno.
Y ahora, pasamos a hablar de su composición nutricional y sus beneficios para la salud. Además de vitamina C, cabe destacar que el pomelo es fuente de ácido fólico y carotenos.



El agua es el principal componente de este fruto, por lo que también tiene un escaso valor calórico. La cantidad de fibra no es representativa, encontrándose casi exclusivamente en la parte blanca de la pulpa y la corteza.

Ya que la cantidad de macronutrientes es casi despreciable, pasemos a hablar directamente de los micronutrientes. En cuanto a minerales, destaca el contenido de potasio y magnesio, siendo el potasio importante en la transmisión y generación del impulso nervioso para una correcta actividad muscular además de intervenir en la homeostasis del agua dentro y fuera de la célula.
Con respecto a las vitaminas, como he mencionado anteriormente, destaca por su riqueza la vitamina C, de hecho, el zumo de dos pomelos nos aporta el 100% de las recomendaciones en esta vitamina. Es una vitamina antioxidante que además interviene en la formación del colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos; potencia el sistema inmunitario haciéndonos más resistentes a las infecciones y favorece la absorción del hierro. Otro compuesto que destaca son los carotenoides, aunque sólo es significativo en las variedades pigmentadas; entre estos carotenos destaca el beta-caroteno o provitamina A que cuando nuestro cuerpo lo necesita, se transforma en vitamina A, que además de ser antioxidante como la vitamina C, es esencial para mantener en buen estado la visión, la piel, las mucosas, el cabello y el sistema inmune. Por último pero no menos importante, destaca el ácido fólico importante para la síntesis del material genético, formación de anticuerpos y producción de glóbulos rojos y blancos.

Además, en el pomelo abundan los ácidos málico, óxalico, tartárico y cítrico, este último potencia la acción de la vitamina C. Éstos son los responsables del sabor del pomelo y también influyen en algunas de las propiedades que se le atribuye a esta fruta.

Sin embargo, no todo son buenas propiedades, debemos destacar que el zumo de pomelo interacciona con ciertos fármacos. Esto se debe a la presencia de los flavonoides que inhiben la acción del citocromo p450, impidiendo el metabolismo hepático de algunos medicamentos lo que conlleva a una dificultad en la eliminación del mismo y de esta manera aumentando sus concentraciones plasmáticas provocando un riesgo de toxicidad. Los medicamentos afectados son: antagonistas del calcio, estatinas, benzodiacepinas, antihistamínicos, etc.

Ahora pasemos a la cocina que hoy cocinaremos… Postre de frutas con gelatina estilo Nutrición a las 6

Ingredientes
  • 2 manzanas
  • 2 pomelos
  • 2 naranjas
  • 4 hojas de gelatina
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 400 mL de agua
Preparación







Primero vamos a pelar bien la fruta y reservamos.

Preparamos la gelatina hidratando las hojas en agua durante 5 minutos o mientras se va preparando el almíbar de la siguiente forma:

En un cazo vertemos el agua, la ponemos a calentar mientras vamos disolviendo el azúcar en ella y llevamos a ebullición. Tras esto retiramos del fuego y añadimos las hojas de gelatina ya hidratadas sin dejar de remover para que se disuelvan bien.

Troceamos las frutas en rodajas poniéndolas al gusto en uno o varios recipientes individuales y vertemos el agua con la gelatina disuelta sobre estas; dejamos enfriar en la nevera al menos 8 horas, en mi caso lo dejo siempre de un día para otro.

Ya solo queda sentarse a la mesa y disfrutar de este rico plato :)
Realizado por Cristina Vallespín Escalada y Tamara Valencia Dueñas

Fuentes


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