Inicio » , , , , » El potasio, mucho más que músculos y nervios

El potasio, mucho más que músculos y nervios

Escrito por Nutrición a las seis el lunes, 16 de noviembre de 2015 | 6:00:00


¡Hola a todos! Comenzamos la semana hablando de un mineral muy importante para nuestro cuerpo, el potasio.
El potasio es un micronutriente elemental para nuestro organismo y es el tercer mineral, tras el calcio y el fósforo, que aparece en mayor cantidad.
Es soluble en agua y, junto con el sodio y el cloro, pertenece al grupo o familia de los electrolitos. ¿Qué significa esto? Los electrolitos son sustancias que cuando se disuelven en agua se disocian en iones, es decir, partículas con carga.
El potasio está estrechamente ligado al sodio, y ambos son los encargados de mantener el balance de líquidos y electrolitos dentro y fuera de las células. El potasio es el catión (ión con carga positiva) más abundante del líquido intracelular, mientras que el sodio lo es del líquido extracelular. Aproximadamente, el 97% del potasio presente en el cuerpo se localiza dentro de las células, mientras que el sodio y cloro están fuera.
El potasio se absorbe principalmente en el intestino delgado y se excreta a través de la orina, principalmente, aunque también a través de las heces y el sudor.
Funciones
Además de mantener el equilibrio de fluidos celulares, el potasio tiene múltiples funciones en nuestro organismo. Seguro que si os preguntase, lo primero que diríais sería que el potasio sirve para no tener calambres, y es cierto, pero sus funciones van mucho más allá.
Cierto es que una adecuada ingesta de potasio previene calambres musculares (aunque no sólo depende de eso) y esto se debe a que interviene a nivel muscular y del sistema nervioso, contribuyendo en la contractibilidad muscular y la transmisión de los impulsos nerviosos. Por esta razón es un mineral muy importante durante el crecimiento y para deportistas.
Asimismo, al intervenir en la contracción de los músculos, cabe destacar su importancia para la salud cardiovascular. No sólo por la función contráctil sino también por su estrecha relación con el sodio. El potasio favorece la excreción urinaria de sodio, de esta manera, personas con hipertensión arterial, además de tener que controlar la ingesta de sodio (no consumiendo en exceso) también deben hacerlo con la ingesta de potasio (para que no haya deficiencia).
Muchas enzimas necesitan al potasio para activarse, entre las que destaca una enzima muy importante en el metabolismo de los hidratos de carbono, por lo que puede decirse que el potasio ayuda en el correcto metabolismo de los mismos. Por esta razón, ayuda al control de la glucosa en sangre y su conversión en glucógeno.
Participa en la síntesis de proteínas y, tras estudios en laboratorio, parece ser indispensable para el crecimiento.
Mejora la salud ósea, pues ayuda a que el medio sea óptimo para mantener los niveles de calcio y así mantener en buen estado los huesos.
El potasio no sólo regula el balance hídrico, también mantiene el equilibrio ácido-base corporal.
Fuentes alimentarias
Cuando pensamos en qué alimentos contienen potasio, el primero que se nos viene a la cabeza es el plátano, pero el potasio se encuentra ampliamente distribuido en los alimentos. Cualquier alimento con células contiene potasio, es decir, casi todos los alimentos, como las carnes, pescados y verduras.
Además del plátano, muchas frutas contienen potasio, como el kiwi, el melón, el tomate, las ciruelas y albaricoques, los cítricos como el limón, la naranja, el pomelo, etc. En el caso de ciruelas y albaricoques, cuando se encuentran en su forma desecada, al eliminar el agua, el potasio se concentra y poseen mayor cantidad de potasio.
Los lácteos y derivados también contienen potasio, además de los frutos secos como los pistachos, almendras o piñones, y los cereales integrales y legumbres.
Las especias son una buena fuente de potasio; sin embargo, como hemos explicado en otras ocasiones, debido a la poca cantidad que de ellas tomamos, es casi despreciable, aunque no por ello debemos dejarlas de lado ya que son buenas aliadas para reducir el consumo de sal y por tanto, sodio. 
Hay que tener cuidado con la manera de cocinar los alimentos, ya que como mencionaba al principio, el potasio es un mineral soluble en agua y por tanto, al hervir o cocer las verduras, el potasio para al agua de cocción. De esta manera, para no perder el potasio (y otros múltiples minerales), lo mejor es reutilizar ese agua de cocción.
Déficit y exceso de potasio
En personas sanas y con una dieta equilibrada no es frecuente que se produzcan deficiencias de potasio (hipokalemia o hipopotasiemia). Esta deficiencia puede darse por seguir dietas estrictas sin control médico y por enfermedades en las que haya vómitos, diarreas o incluso en situaciones de sudoración excesiva. La ingesta de diuréticos también puede ocasionar una deficiencia.
El exceso de potasio también es poco frecuente en personas sanas. En condiciones normales el potasio se excreta por orina y, otra pequeña cantidad por heces. Cuando la función renal está alterada es cuando puede producirse el exceso de potasio.
En ambos casos, los síntomas que puede producir son debilidad o parálisis muscular, alteración y problemas cardíacos, malestar abdominal (incluso vómitos y diarreas), irritabilidad, confusión, etc.
Como hemos visto el potasio es un mineral con múltiples, importantes e interesantes funciones orgánicas. Con esto me despido hasta el próximo día.  ¡Feliz lunes!
Realizado por Cristina Vallespín Escalada
Fuentes
Conocimientos adquiridos durante la Diplomatura de Nutrición Humana y Dietética.

COMPARTIR

0 comentarios :

Publicar un comentario