Ensalada de temporada con vinagreta de miel

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 19 de diciembre de 2014 | 6:00:00

¡Buenos días! Hemos llegado al último post del año y última receta también. Pero no os preocupéis, en Enero volveremos con más novedades. Comenzamos hablando de una fruta de temporada, la granada.
La granada es el fruto del árbol llamado granado, de la familia de las puniáceas, que puede alcanzar los 8 metros de altura. Con una piel gruesa de color escarlata de tonos carmesí, su interior presenta una gran cantidad de semillas internas rodeadas de una pulpa jugosa de un color rubí.
La granada es una fruta originaria de Persia, Afganistán y sur de Asia, todas ellas zonas desérticas, ya que esta fruta está protegida frente a la desecación gracias a su gruesa piel y de esta manera, era fácilmente transportable grandes distancias sin que se viera afectada su conservación y mantuviera sus propiedades saludables. En oriente es considerada como un símbolo de amor y fecundidad. Fueron los árabes quienes introdujeron esta fruta en España y, de aquí, se exportó tras la conquista a América.
Actualmente su cultivo está extendido por varios países de Europa, Asia y América. Los españoles somos los principales productores del mundo y los mayores exportadores de Europa. En España, sobre todo en Andalucía, Alicante y Murcia, las variedades más producidas son Grano Elche, Mollar de Játiva y Mollar de Valencia. Aunque ya en septiembre puede encontrarse esta fruta en los mercados, realmente su época óptima es ya entrado el otoño y dura hasta finales de enero. Las granadas se conservan bien a temperatura ambiente durante varios días, pero si no se van a consumir inmediatamente, es mejor guardarlas en la nevera para alargar su vida útil hasta 3 semanas.
Y ahora pasemos a conocer su valor nutricional. A grandes rasgos podemos decir que las granadas son ricas en potasio, ácido cítrico, taninos y antocianinas.
Al ser el agua el componente mayoritario, la granada tiene un bajo valor calórico con sólo alrededor de 30 kcal por 100 gr. Además, tiene también bajo valor en hidratos de carbono con lo cual su consumo puede estar más que aconsejado para dietas de adelgazamiento y para personas que tienen diabetes. Por otra parte, es una fruta divertida para los niños debido a la presencia de los granos, lo que puede ayudar a los padres a conseguir esa diversidad alimentaria para sus hijos.
En cuanto al valor mineral, sólo se puede destacar el aporte de potasio, el cual es un mineral necesario para el buen funcionamiento del impulso nervioso y de la actividad muscular. Además, interviene en la homeostasis celular, es decir, al equilibrio acuoso dentro y fuera de la célula. Al ser una fruta con bajo aporte de sodio (y alto en potasio), es beneficiosa para personas con hipertensión y problemas cardiovasculares; por el contrario, personas con insuficiencia renal que deben controlar el consumo de este mineral deberán controlar su ingesta.
Por otra parte, podemos encontrar otros nutrientes que son el ácido cítrico, el cual confiere el sabor ácido característico, tiene una acción antimicrobiana, alcaliniza la orina (lo que resulta aconsejado para procesos de gota y litiasis renales ya que se elimina el ácido úrico y sus sales a través de la orina), y además potencia la actividad de la vitamina C. Contiene también flavonoides (las antocianinas), que son unos pigmentos que confieren ese color tan característico a esta fruta y otras muchas con colores similares y con acción antioxidante y antiséptica, favoreciendo la reducción del riesgo de padecer enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso cáncer. Otro nutriente son los taninos (polifenoles), los cuales tienen una acción astringente y antiinflamatoria, lo que ayuda, entre otras muchas cosas, a secar y desinflamar la mucosa intestinal resultando eficaz en procesos diarreicos, cólicos intestinales, flatulencias y para personas que tienen el estómago delicado. Y por último, contiene ácido málico.
Estudios en animales de experimentación revelan que el extracto de semilla de granada produce una disminución de los niveles de glucosa sanguínea, observándose una acción antidiabética. También demuestran un efecto antibacteriano frente a Bacillus antracis, Salmonella paratyphi Vibrio cholerae 
Tras conocer las numerosas cualidades de esta riquísima fruta, cogemos una granada y nos vamos a la cocina a preparar el plato de hoy, el cual recoge los mejores productos de temporada. Además es una buena idea para empezar las famosas comidas o cenas de Navidad, hoy cocinamos… Ensalada de temporada con vinagreta de miel estilo Nutrición a las 6
Ingredientes para 4 personas
  • ½ lombarda pequeña
  • 1 granada
  • 2 manzanas
  • 2 puñados de nueces
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de Módena
  • Miel
  • Sal
Preparación
Lo primero que hacemos es lavar y cortar la lombarda en trozos pequeños, los ponemos en un bol y reservamos. A continuación, pelamos las manzanas y las cortamos en trozos, abrimos la granada y desgranamos; una vez hecho esto, añadimos la fruta al bol junto con los 2 puñados de nueces.
Para hacer la vinagreta, cogemos un cuenco pequeño y añadimos 2 cucharadas de miel líquida, una cucharada de vinagre de Módena, 3 cucharadas de aceite, una pizca de sal y removemos bien hasta que los ingredientes emulsionen. Cabe destacar que estas cantidades son orientativas y depende del gusto de cada uno. Por último, lo añadimos al bol y removemos. Y ya está lista para comer.
Esta ensalada de temporada triunfará como entrante de las comidas navideñas, siendo una ensalada sana y saludable y, además otra manera de comer y disfrutar de frutas y verduras, que en esta época con las comidas festivas pasan a un segundo plano. ¿Te apuntas a prepararla?
Con esto nos despedimos hasta el año que viene. Esperamos que tengáis unas felices fiestas y que disfrutéis con toda la familia. Nos vemos muy pronto, mientras tanto ¡ser felices!
Realizado por Cristina Vallespín Escalada y Jorge Ibarra Morato
Fuentes

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