Bagel con rúcula y rosbeef

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 25 de enero de 2013 | 6:00:00

Hoy os traemos un plato tradicional de la cultura judía, elaborado en la Europa oriental, y es el bagel. Las raíces de este pan son polacas, procedentes de Cracovia. El bagel es un pan blanco elaborado con harina de trigo que además está decorado con cebolla, ajo, semillas de amapola, especias…
La única peculiaridad de este pan en forma de rosca, es una cocción previa antes del horneado que le proporciona una textura diferente: crujiente por fuera y gomosa por dentro. 
Como el bajel no deja de ser un tipo de pan, vamos a hablar un poco de él y de sus propiedades.
El pan ha sido un alimento básico en la alimentación del hombre desde la Prehistoria. Probablemente, los primeros “panes” estarían hechos con harinas de bellotas o de hayucos. El pan que hoy conocemos posiblemente fuera descubierto, tanto su proceso de elaboración pasando por la fermentación, en el antiguo Egipto y que dicha fermentación se descubriera de forma casual.
En la Edad Media empiezan a elaborarse distintos tipos de pan y como consecuencia de ello comienza su comercio; el pan blanco era un privilegio de los ricos y el pan negro era para el resto de la población.
En la actualidad podemos encontrar en el mercado un gran número de panes: blanco, integral, elaborados con harinas de centeno…
El pan ha sido clave en la alimentación, tanto en épocas pasadas como hasta el día de hoy. Y se puede definir como producto perecedero resultante de la cocción de una masa obtenida por la mezcla de harina de trigo, sal comestible y agua potable, fermentada por especies de microorganismos propias de la fermentación panaria como el Saccharomyces cerevisiae.
El pan es rico en hidratos de carbono complejos (almidón), de bajo contenido graso y aporta proteínas procedentes del grano de trigo, vitaminas y minerales.
En el trigo, la proteína más representativa es el gluten, que confiere a la harina la característica de poder ser panificable, por lo que no es apto para celiacos. Es buena fuente de vitaminas del grupo B (tiamina, riboflavina, B6 y niacina) y de elementos minerales (sodio, potasio, magnesio). La riqueza en estas sustancias nutritivas depende del grado de extracción de la harina y de si se ha enriquecido la masa de pan, durante el proceso de elaboración, en dichas sustancias.
Teniendo en cuenta su valor nutricional, el pan debe constituir una parte destacable en la dieta, tratando de estar presente en prácticamente todas las comidas, desde el desayuno a la cena.
El hecho de no consumirlo de forma habitual puede dar lugar a un desequilibrio en el perfil calórico de la dieta, al aumentar el porcentaje de calorías provenientes de alimentos ricos en grasas y/o proteínas, lo que nos aleja de las recomendaciones de una alimentación equilibrada.
Por tanto, el pan debe formar parte habitual de la alimentación de todas las personas. Los celíacos o intolerantes al gluten (proteína presente en el grano de trigo y otros cereales como el centeno, la cebada y la avena), pueden sustituirlo por pan de maíz, exento de gluten.

Y ahora pasamos a nuestra receta de hoy, un plato muy sencillo e ideal como comida rápida para llevar al trabajo, de excursión… Bagel con rúcula y rosbeef
Ingredientes
  • 1 bagel
  • 30 gr. rúcula
  • 30 gr. de rosbeef
  • 10 gr. de albahaca fresca
  • 10 gr. parmesano
  • 20 gr. tomates secos tipo cherry
  • Salsa de mostaza con miel
Preparación
Comenzamos abriendo el bagel y a continuación ponemos los ingredientes como si de un bocadillo se tratase. En mi caso, suelo poner el siguiente orden: un poco de rúcula, después el rosbeef, un poco de salsa y encima el resto de rúcula. Después pondríamos la albahaca, el tomate, el parmesano, se añadiría un poco más de salsa si se desea y colocaríamos la parte superior del bagel.
Es una receta sencilla pero muy rica, es un alimento completo y serviría de plato único, pero eso sí, sin abusar.
Esperamos que os guste, experimentad con nuevos sabores y contadnos vuestra experiencia.
Nos despedimos hasta el próximo post. :)
Realizado por Jorge Ibarra Morato y Tamara Valencia Dueñas

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2 comentarios :

  1. Que haríamos sin el pan!
    Y que mala fama tiene. Lo primero que quitas cuando haces dieta es el pan.
    En fin, estupenda receta, y buenísima, muy recomendable. Un saludo para el equipo y esperando la próxima semana con que cosas nos sorprendéis y enseñais

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    Respuestas
    1. ¡Hola María!

      Pues sí, nosotros no podríamos vivir sin el pan. Tampoco entendemos muy bien por qué tiene tan mala fama y nos hartamos de escuchar a la gente decir: "Me he puesto a dieta, me he quitado el pan, la pasta y los dulces y lo único que como son verduras y carne o pescado a la plancha".

      ¡Vaya error tan grande!. El pan como todo engorda, pero no por ello debemos quitarlo de la alimentación, es un pilar básico en ella. Se ha hecho un estudio en el que han sometido a dos grupos de persona a la misma dieta, un grupo podía comer pan en la comida y en la cena y el otro no; ¿Adivinas quién consiguió perder más peso y logró mantener el peso pedido durante más tiempo? Exacto! los que comieron pan.... Tendremos que hacer un post sobre el pan....jejejejje

      Gracias por tus ánimos.

      ¡Saludos!

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