Sopa castellana

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 7 de noviembre de 2014 | 6:00:00

¡Buenos días! Comenzamos el fin de semana con una nueva receta y un nuevo protagonista, el jamón serrano.
En la sección ¿Cómo se hace...?” hablamos de la elaboración y procedencia del jamón serrano y de cómo se diferencia del jamón ibérico y jamón curado, por lo que no me entretendré en explicar la procedencia, para ello os sugiero que accedáis a su post procedente aquí aquí.
Por lo que pasamos a hablar de su valor nutricional. A este nivel, el jamón serrano es un producto bastante calórico ya que aporta 136 kcal por cada 100 gramos, no obstante, comparado con otros derivados cárnicos no es de los más energéticos; este valor calórico elevado es debido a su contenido graso principalmente.
A pesar de que posee un contenido graso importante, la grasa del jamón serrano tiene una gran proporción de ácidos grasos insaturados (más del 50%), siendo el ácido oleico el componente graso principal, de efecto beneficioso en el nivel de colesterol plasmático, aunque esto difiere según la alimentación que haya tenido el animal.
Aunque hablamos de la relación entre grasas saturadas e insaturadas saludables, hay que tener especial cuidado en aquellas personas con hipertensión arterial, debido a su gran contenido en sal.
Las grasas, juegan un papel esencial en nuestro organismo, ya que aportan energía, forman parte de estructuras celulares, pueden contener vitaminas liposolubles, además de las propiedades organolépticas que aportan al alimento sabor, textura, etc.
Con respecto a su valor mineral y vitamínico destacan el hierro, el zinc, el calcio, el fósforo y el magnesio en su parte mineral y es una gran fuente de vitaminas del complejo B (vitamina B1, vitamina B2, vitamina B3, vitamina B6) y vitamina D.
Podríamos destacar tres enfermedades en las que se han estudiado los efectos beneficiosos del jamón a modo de prevención:
  • Osteoporosis: gracias a su alto contenido en hierro. Es muy importante durante la etapa de la menopausia y en la vejez ya que ejerce un papel protector sobre la pérdida de masa ósea. A consecuencia del papel protector en estas etapas, se puede deducir que un consumo moderado de jamón en edades tempranas también va a servir de ayuda en la reducción de la aparición de esta problemática. 
  • Colesterol: gracias a su contenido en ácidos grasos esenciales, con el ácido oleico a la cabeza. Ayudan a regular y mejorar los niveles de colesterol LDL y HDL.
  • Arteriosclerosis: una problemática derivada de la anterior. La arterioesclerosis o aterosclerosis es un síndrome caracterizado por el depósito de sustancias de carácter lipídico (graso) en las paredes de las arterias. El tener el colesterol alto puede ser muy perjudicial ya que al combinarse con el calcio se almacena en las paredes arteriales, disminuyendo su elasticidad y dando lugar a la aparición de la arteriosclerosis, lo que lleva a trastornos circulatorios cardíacos.
Y ahora pasamos a la cocina. Hoy os traigo otra de las recetas de toda la vida, un desayuno que antaño era el principal alimento para mucha gente que iba al campo; por su bajo precio y por su alto poder calórico lo convertía en un desayuno fuerte y, que además, ayudaba a entrar en calor en los meses fríos.
Ahora, lo encontramos como un plato “fino” que se sirve hasta en los mejores restaurantes, de pobres a ricos hoy cocinamos… Sopa castellana o Sopa de ajo
Ingredientes para 2 personas
  • 2 huevos
  • 100 gr de taquitos de jamón
  • 1 diente de ajo
  • ½ barra de pan
  • ½ litro de agua
  • 1 pizca de pimentón
  • Sal
  • Aceite de oliva
Preparación
Picamos el ajo y lo sofreímos con los taquitos de jamón en una cacerola con 3 cucharaditas de aceite, previamente calentado. Antes de que se doren, añadimos el pan en rebanadas pequeñas y sofreímos.
A continuación, echamos un poco de pimentón y, para evitar que se queme, no dejamos de remover; una vez que se ha mezclado todo añadimos el agua y la sal al gusto. 
Dejamos cocer aproximadamente 15 minutos y añadimos 2 huevos. Cuando estén cuajados se sirve y... a ¡comer!
Espero que os aproveche y disfrutéis de los platos típicos. Ya ha llegado el frío y los platos de cuchara apetecen un poco más.
Con esto nos despedimos hasta el próximo día. Mientras tanto, ¡ser felices!
Realizado por Tamara Valencia Dueñas y Jorge Ibarra Morato
Fuentes

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