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Ante el frío... aliméntate y mantente caliente

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 20 de enero de 2017 | 6:00:00

¡Buenos días! Sin duda esta semana ha sido bastante fría con la “ola de frío” que hemos pasado. Hay quien dice que no ha sido una ola de frío, sino simplemente el frío que debe hacer en invierno. Sea como fuere, ante las bajas temperaturas hay que entrar en calor de una manera u otra. Hoy en día no es tan complicado gracias a las calefacciones pero aún así salir a la calle supone un esfuerzo.
Diversos estudios demuestran que en invierno, al pasar más frío, consumimos un mayor número de calorías, ya que nuestro organismo realiza un esfuerzo extra activando diversos mecanismos fisiológicos para generar calor y mantener una temperatura constante de 37oC.
¿Cómo podemos combatir este frío desde la alimentación y sin ganar peso? Seguro que lo primero que se nos viene a la cabeza son guisos de cuchara calentitos, sopas y caldos; junto con las infusiones son la mejor manera de mantenernos calientes ya que nos elevan la temperatura desde el interior. Sin embargo, estos platos son un cuchillo de doble filo ya que, dependiendo de cómo los elaboremos pueden suponer un cierto riesgo para aumentar de peso ya que, como he comentado previamente hoy en día con las calefacciones no nos cuesta tanto entrar en calor cuando regresamos de casa, esto junto con un posible descenso de la actividad física puesto que somos más recelosos de salir a la calle por el frío hará que las calorías extra que ingerimos no se gasten y las almacenemos en forma de grasa, aumentando por tanto el peso.
¿Esto significa que debemos dejar de lado estas preparaciones? No, ni mucho menos. De hecho hago un reclamo a empezar a cocinar platos de cuchara, que con las prisas de hoy en día hemos olvidado los “guisos de las abuelas”. Son guisos nutricionalmente interesantes siempre y cuando los cocinemos adecuadamente.
Adecuadamente significa sin pasarnos en grasas; las legumbres no se limitan a “Lentejas con chorizo”. Hay todo un mundo de alimentos fuera del tocino, la morcilla, el chorizo… De vez en cuando está bien cocinar las legumbres con estos alimentos, pero recordemos que son de consumo esporádico.
Lo recomendable es hacer estos guisos a base de verduras y hortalizas, añadiendo la parte grasa en forma de aceite de oliva virgen o incluso en forma de pescado azul y la proteica en forma de huevos, carnes magras, pescados blancos y mariscos (gambas, sepias, almejas). Tampoco es necesario añadir esa parte proteica, que algún día el plato sea a base de legumbre y verduras no es un problema dentro de una alimentación equilibrada.
A parte de guisos a base de legumbre, otros platos típicos son las cremas, purés, sopas y los caldos. Los caldos y sopas al igual que los guisos, pueden ser más o menos calóricos dependiendo de los alimentos, de vez en cuando hacer un buen caldo de cocido es adecuado, pero para el día a día mejor hacerlos más suaves a base de pollo y verduras.
Aderezar los platos con especias en lugar de con sal es otra medida que puede ayudarnos a elevar nuestro calor interno, además resultan interesantes por sus propiedades antigripales. Jengibre, cayena, comino, tomillo, pimienta son sólo algunos ejemplos.
Para combatir el frío también hay que estar bien hidratados. En verano, con el calor, en seguida tenemos sensación de sed y bebemos mucho más que en invierno, también porque los líquidos fríos nos refrescan. En invierno por el contrario, nos cuesta más beber. A parte de los caldos podemos encontrar las infusiones, que por sus muchas propiedades, además de calentarnos también nos ayudarán a combatir los resfriados.
El alcohol se debe evitar en la medida de lo posible. Aunque tengamos la imagen del norte y este de Europa en donde pasan mucho frío y beben alcohol, lo cierto es que es todo lo contrario. En un primer momento puede parecer que nos calienta por el efecto vasodilatador, pero lo que hace es alterar una de las reacciones que tiene nuestro cuerpo de protegernos contra el frío que no es otra que restringir el flujo sanguíneo de las extremidades para mantener el flujo en los órganos vitales. Asimismo, ese efecto vasodilatador hacer que sudemos más, por lo que el calor se disipa más fácilmente.
Con esto me despido hasta la semana que viene, no sin antes terminar recordando que realizar ejercicio físico va a ser otra medida de activar nuestro metabolismo y hacer que no tengamos tanto frío.
¡Feliz fin de semana!
Realizado por Cristina Vallespín Escalada

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