Noodles con espinacas y zanahoria

Escrito por Nutrición a las seis el viernes, 23 de enero de 2015 | 6:00:00


¡Buenos días! Terminamos la semana con una receta rica y llena de nutrientes gracias a sus dos ingredientes principales. Pero antes de irnos a cocinar, primero conozcamos más sobre uno de sus ingredientes, en esta ocasión aprenderemos sobre una especia, las bayas de Sichuan.
Sichuan (Szechwan) es una provincia que se encuentra en el centro de China, muy fría en invierno y calurosa y húmeda en verano. Es una provincia por la que pasaban los europeos en sus rutas comerciales de especias y sedas. 
Estas bayas también se conocen como pimienta de Sichuan, debido a su sabor picante. Sin embargo, no pertenece a la familia botánica de la pimienta negra ni a la del chile, sino al género cítrico, ya que provienen del árbol cítrico Fresno Espinoso, autóctono de la provincia de Sichuan. Este árbol produce un fruto o baya seca, redonda y de cáscaras abiertas y vacías, del tamaño de un grano de pimienta (de ahí que también se la relacione con la pimienta) y de un color marrón o rojizo.
Como comentaba, es una especia picante, muy aromática y con un sabor que recuerda a la madera y al limón. Ocurre algo curioso tras consumirla, un sabor da lugar a otro, pasando de una fragancia floral, a otra con notas de madera, pasando al picante y finalizando con un sabor cítrico, hasta que unos segundos después... ¡la lengua se entumece! Esto se debe a que estas bayas tienen un efecto anestésico, dejando una sensación de hormigueo y una corriente eléctrica. A pesar de este efecto, se la considera una especia potenciadora del sabor; por esta razón es bastante usada en la cocina asiática, aunque en nuestros mercados no sea muy conocida. Se suele usar como toque final de los platos tanto de carnes, como de pescados, verduras, caldos, arroces y, nuestra receta, pastas. Aunque también se puede utilizar en preparaciones más dulces como ensaladas de frutas exóticas, con rodajas de melón o sandía, e incluso para hacer galletas de jengibre.
Desde el punto de vista de la salud, estas bayas tienen un efecto carminativo, facilitando la digestión, con efecto antiespasmódico (relajando los músculos intestinales) y evitando la aparición de gases (como os contábamos en el post “cómo paliar los síntomas del meteorismo”). Sin embargo, a pesar de estos beneficios sobre el sistema digestivo, cabe destacar que personas que tengan el estómago sensible, padezcan de ulceras o cualquier otra patología que afecte al intestino, deberían restringir su consumo.
Asimismo, parece ser que proporciona derivados de serotonina, interviniendo de esta manera sobre los nervios y pudiendo ayudar a relajarse y conciliar mejor el sueño, y también proporciona una glicoproteína con propiedades antiinflamatorias.
Estudios científicos demuestras que las bayas de Sichuan son antioxidantes y que los extractos de la planta, parecen inhibir las células malignas relacionadas con el cáncer de mama.
Por último, es una especia con alto contenido en vitaminas y minerales como el hierro, el potasio, fósforo, selenio y zinc.
Y ahora, pasemos a la cocina a hacer unos ricos Noodles con espinacas y zanahoria
Ingredientes para 4
  • 500 gr de noodles
  • 200 gr de espinacas
  • 2 zanahorias
  • ½ cebolla grande
  • Comino
  • Pimienta en grano
  • Champiñón en polvo
  • Bayas de Sichuan
  • Aceite de oliva virgen extra
Preparación
Primero pelamos y troceamos la cebolla y la zanahoria.
En una cacerola cocemos las espinacas durante 10-15 min. Mientras, en una sartén con un poco de aceite de oliva comenzamos a pochar la cebolla y, a continuación, añadimos la zanahoria; rehogamos hasta que la zanahoria quede blandita. Entonces, incorporamos las espinacas y rehogamos.
En un mortero ponemos unos granos de pimienta, unas bayas de Sichuan y un poco de comino, y machacamos bien para posteriormente, añadirlo a las espinacas. Removemos bien para que se integren todos los sabores.
Ponemos una olla con agua y cocemos los noodles siguiendo las instrucciones indicadas por el fabricante. Los escurrimos y ponemos bajo agua fría momentáneamente, escurrimos otra vez, la echamos a la sartén y la mezclamos con las espinacas y las zanahorias.
¡Listo para servir y comer! :)
Con esto nos despedimos hasta la semana que viene.
Realizado por Cristina Vallespín Escalada y Tamara Valencia Dueñas
Fuentes

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